Concierto de Alliance Ensamble de Cámara

Cultura 06 de noviembre de 2018 Por
Por Laura Serniotti*, especial para CASTELLANOS. Es un orgullo para los ciudadanos de Rafaela, haber recibido la visita y participación musical de un hijo de esta localidad, ...
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- foto: N.Gramaglia

... como músico, el domingo 4 de noviembre, en el último Concierto de Cámara de este año, presentado por el Centro Ciudad de Rafaela en el Teatro Lasserre.
Leandro Frana, egresó como clarinetista de la Escuela Municipal de Música "Remo Pignoni". Continuó sus estudios en la Escuela Superior de Música "José Lo Giudice" en Salta donde obtuvo el título de Profesor Superior de clarinete. Estudió con numerosos maestros, participó en diversos cursos de Música de Cámara en Argentina, Uruguay y Brasil. Obtuvo dos becas para perfeccionarse en Bs. As. Es fundador y preparador de vientos-maderas de la Banda infanto- juvenil de San Blas de los Sauces en La Rioja. Actuó junto a varias orquestas del país. Integra la Banda sinfónica de la Universidad nacional de Córdoba; es profesor en la Academia municipal Alfredo Nihoud y el quinteto de viento "Slap" y el Ensamble de Cámara Alliance.
Para este concierto, el trío de violín, clarinete y piano, eligió obras de los siglos XIX y XX.
La pianista, Gisela Tobares comenzó sus estudios con el Método Suzuki dependiente de la Universidad nacional de Córdoba y se gradúa como Profesora de piano y música de Cámara, en el Conservatorio provincial de Música de Córdoba Felix Garzón. Se perfeccionó con Maestros en Brasil, Italia, EE.UU., Austria y Suiza. Recibió numerosos premios, es integrante de agrupaciones de cámara y como pianista del Coral Resonancia de Collegium y del Coral Manuel Belgrano.
Frana y Tobares presentaron las obras del repertorio haciendo mención a las características musicales y sobre sus autores.
Remarcaron la importancia de estos conciertos de música de Cámara propuestos en la ciudad ya que no abundan en el país. Contar con una bella sala y un piano de cola en condiciones es un lujo y una satisfacción para músicos y público.
El trío contó con una precisa y sonora interpretación a cargo de la violinista Nerina Álvarez. Comenzó sus estudios con su padre, Néstor Álvarez y egresó del Instituto Domingo Zípoli y del Conservatorio Superior de Música Feliz Garzón con el título de Profesora de Violín. Participó en encuentro de orquestas juveniles del teatro Colón de Bs. As. y en varios festivales de orquestas.
El concierto comenzó con la interpretación de la obra Cinco Piezas para Trío de Dmitri Shostakovich.
Este compositor nació en San Petersburgo, Rusia, en 1906 y murió en Moscú en 1975. Fue compositor y pianista. Su sinfonía n° 1 o la ópera La Nariz lo hicieron famoso por su combinación de elementos tradicionales rusos y otros propios del modernismo occidental. En sus primeras composiciones es posible encontrar influencias de Prokofiev, Stravinsky y Hindemith. Un estilo híbrido que tiene como mejor exponente la ópera Lady Macbeth de Mtesensk. Posteriormente compuso obras teniendo en cuenta características del post-romanticismo. Integró estos aspectos logrando un estilo propio con elementos líricos y otros grotescos en los cuales el ritmo es el gran protagonista.
Las Cinco piezas para trío, fueron compuestas originalmente para dos violines y piano. Su forma consta de cinco movimientos: 1. Preludio, 2.Gavota, 3.Elegía, 4.Vals, 5.Polka.
Los músicos continuaron su presentación con la suite de Darius Milhaud. Esta suite moderna tiene cuatro movimientos:
La Obertura, en la que aparecen reminiscencias latinas, tiene fuertes síncopas y articulaciones agresivas a través de acordes.

El Divertimento tiene
textura imitativa

El tercer movimiento, Juego, es una danza popular en la que el violín y el clarinete parecen dibujar caricaturas.
La Introducción y final comienzan con un pasaje sombrío que cede a una melodía brillante y regular. La armonía presenta acordes alterados que lo dotan de la sensación agridulce de las disonancias.
En sus compases aparecen ritmos propios del jazz, tangos y música tradicional brasileña. En sus frases musicales se aprecia la influencia de Stravinsky.
La composición de Jacques Ibert, "Aria para trío", fue la tercera obra que ofreció Frana, Tobares y Álvarez. Fue escrita originalmente en 1930 para mesosoprano o barítono y piano. El registro medio de la voz permitió rápidamente arreglos para varios instrumentos, entre 1931 y 1932.
Fue destacable la sonoridad intensa de la violinista en todo el concierto. Destacándose especialmente en esta aria por el lirismo logrado con su instrumento aun cuando la obra se desenvuelve entre pianos y pianísimos.
La Serenata de Waldemar von Bausznern permitió alcanzar el clímax en el repertorio. A través de los cuatro movimientos: Tanquilo-gracioso, Lo más rápido posible, allegro, Muy tranquilo y Con gracia y humor, los intérpretes lograron mucha expresividad sonora y corporal, como así también adecuado balance de intensidad y complementariedad tímbrica entre el violín y el piano.
Frana demostró su profesionalismo con la precisión de sus escalas y agrupaciones rítmicas complejas y frases melódicas de largo aliento. Con fluidez y musicalidad resolvió pasajes de cambios de altura y su actitud atenta mantuvo unido al grupo.
La Tarantela Óp. 6 de Camile Saint Saens cerró el espectáculo. Fue compuesta en 1857. Tiene dos movimientos y fue transcripta para varios instrumentos y también para orquesta completa.
La tarantela es un baile popular del Sur de Italia. Su origen se asocia con la práctica antigua de curar los efectos de la picadura de la tarántula con bailes frenéticos que expulsase el veneno a través del sudor.
Saint Saens logró una pieza vivaz y enérgica que exige de parte de los músicos mucha coordinación en los cánones casi imitativos y en los cambios de ritmos.
El trío superó ampliamente los requerimientos del compositor francés.
Un bis merecido y solicitado con los aplausos del público permitió volver a escuchar una danza rusa de Shostakovich.
Un año más concluye. La 19° temporada del Ciclo de Música de Cámara tuvo su cierre con el Ensamble de Cámara Alliance.
Ocho meses de ininterrumpidas actuaciones de músicos de alto nivel profesional. El aporte realizado por la Comisión municipal para la promoción de la Cultura, el apoyo de Instituto nacional de Teatro, la presentación a cargo del Centro Ciudad de Rafaela y la labor incansable de Alejandro Mascardi hicieron posible cada velada.
La ciudad es centro de encuentro de músicos que se formaron en el país y en exterior. Es uno de las pocas que cuenta con una sala magníficamente acondicionada para estas presentaciones, de un piano que continuamente es mantenido en su afinación y maquinaria.
Rafaela, es una ciudad que apuesta a la difusión de música de Cámara que atraviesa varios siglos en la historia de la música.
El público agradece y espera una nueva edición. ¡Qué el telón se siga levantando!
*La autora de esta nota es alumna de la Licenciatura en Teoría y Crítica de la música UNL.

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