La orfandad radical y la elección del domingo

Locales 13 de junio de 2019 Por
Contra todas las lógicas y las expectativas que había dejado la Convención Nacional de la UCR, y a pesar de las justificaciones que tibiamente dieron algunos de sus máximos referentes, la designación de Miguel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri, profundizó las heridas de los radicales en su relación con Cambiemos.
ucr

Por Coni Cherep (Especial para Castellanos) - Pichetto, referente máximo del Kirchnerismo durante los 12 años de mandato en el senado, representa todo lo que la coalición de gobierno había desechado como componente. Implica, guste o no, una modificación nuclear en la conformación de la coalición- que probablemente cambie de nombre en las próximas horas- y una nueva postergación del radicalismo en los principales espacios de poder.
En las últimas semanas se viene hablando de un acuerdo entre Omar Perotti y José Corral, para garantizar la derrota del Frente Progresista en Santa Fe, unificando discursos y tácticas. La designación de Pichetto, hombre de extrema cercanía y confianza del candidato del peronismo santafesino, parecería confirmar la tesis: hay sectores del peronismo, no importa de que sector provenga, que tienen definido el acceso al poder sin mirar al lado de quienes se ponen, y mucho menos si eso representa o no, contradicciones con su pasado inmediato.
La pregunta más importante por estas horas, y directamente relacionada con la cercanía de los comicios es: ¿ que piensan hacer los radicales el domingo en Santa Fe, luego del nuevo golpe nacional?
La presencia de la mayoría de los radicales en el Frente Progresista da una primera respuesta. La segunda cuestión está vinculada a aquellos que apostaron a Cambiemos como un espacio de profunda raigambre antiperonista: ¿Votarán a Corral, sabiendo que ese voto fortalece las chances de triunfo de Omar Perotti? ¿Digerirán el sapo y, del mismo modo que sus dirigentes nacionales, aceptarán entre sus pares a dirigentes peronistas que representaban todo lo que decían que no querían?
"La confusión es cada vez más confusa", decía un gran cómico español. Y a pocos días de que Santa Fe resuelva quien va ser su próximo gobernador, bien vale preguntarse por el destino del voto radical.
Confirmada la polarización entre Bonfatti y Perotti, los votos a Cambiemos implicarán no sólo un desperdicio sino un aporte concreto a las posibilidades de retorno del peronismo a la Casa Gris. ¿Es lo que elige el militante o simpatizante radical? No parece ser clara la respuesta, ni tampoco parece que se lo hayan planteado, al menos hasta ayer.
Las relaciones públicas de identidad entre Perotti y Pichetto también debería abrirle dudas al Kirchnerismo. ¿A quién elegirá Perotti después del 16 de junio? El rafaelino no ha dado señales claras al respecto. En declaraciones públicas recientes a canal 3 de Rosario no aceptó identificarse como candidato del Kirchnerismo, y prefirió autodenominarse como el candidato de todos, entre los que incluyó a los hombres que "trabajaron para Del Sel y Reutemann en las elecciones pasadas, y que ya están trabajando con nosotros", abriendo una puerta muy clara a sectores que representan "valores" diametralmente opuestos a los que pregonan en las cercanías de la expresidente, y hasta la candidatura de Perotti, de su máximo referente en la provincia, Agustín Rossi.
El domingo Santa Fe va a las urnas, y contrariamente a lo que uno podía suponer hace algunos meses, las fuerzas nacionales que acompañaban a los opositores locales quedaron severamente desvirtuadas: ni el peronismo es lo que era, ni Cambiemos es lo que fue.
En este mar de cruces y olvidos, cabe preguntarse cual será la respuesta de los radicales ante el nuevo escenario. Sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de ellos forman parte de la coalición que encabeza Antonio Bonfatti, pero especialmente tras el nuevo ninguneo de Macri a las expectativas del radicalismo en una eventual continuidad del gobierno, después de octubre.

Te puede interesar