Cerró el Congreso de Literatura Infantil y Juvenil

Cultura 10 de junio de 2019 Por
Entre el jueves y el sábado de la semana se concretó el II Congreso Nacional e Internacional de Literatura Infantil y Juvenil, con más de 300 asistentes, entre los cuales hubo escritores, ilustradores, representantes de editoriales y autoridades.
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(Por Claudia Manera Solsona - Especial para CASTELLANOS) "En lo políticamente correcto uno pierde noción del detalle", dijo la ilustradora Isol Misenta en el cierre del II Congreso Nacional e Internacional de Literatura Infantil y Juvenil realizado en Sunchales en el Centro Educativo Tecnológico ATILRA durante los días 6, 7 y 8 de junio. Organizado por la Maestría en Literatura para Niños de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, la Revista en Crítica e Investigación en Literatura Infantil y Juvenil "Aquelarre" y la Fundación ATILRA, planteó la necesidad de reafirmar la LIJ (Literatura infantil y juvenil), su especificidad y su esencia estética en la formación de un receptor literario particular como un espacio autónomo en la literatura, y contó con la asistencia de 300 personas entre estudiantes del profesado, docentes, bibliotecarios y mediadores de lectura.
La primera jornada -que no pudo contar con la presencia del escritor Mempo Giardinelli por motivos de salud- abrió con un mensaje a los asistentes para recordar el valor de las bibliotecas y la necesidad de sembrar la semilla del deseo de leer porque la lectura depende de la formación literaria y de la lectura de libros que siembren ideas, no de cualquier libro. Luego los integrantes de la Revista Aquellare (Revista de LIJ UNR) dieron paso a los recordatorios de la escritora Liliana Bodoc, y Graciela Bialet junto a Santiago Yubero de España, de Pedro Cerillo, creador de CEPLI (Centro de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil) de Castilla La Mancha, España. En la mesa integrada por María Luisa Miretti, directora de la Maestría en Literatura para niños de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, Natalia Porta López (Fundación Mempo Giardinelli), la escritora Cecilia Malem y María Elvira Charria Villegas de Colombia, recordaron viejas prácticas de enseñanza aún presentes en las aulas, el problema de las adaptaciones literarias, Malem habló por ejemplo de la la literatura como militancia de la belleza y Charria sobre el reconocimiento de la oralidad ninguneada, el autoritarismo de la voz para pensar las minorías en un lenguaje inclusivo que sea puente a la escritura. En la mesa 2 dedicada a los lectores a quienes se escribe participaron Estela Smania, Florencia Gattari quien habló de las mediaciones, de las políticas de Estado en tiempos de vaciamiento y del tono del texto como conversación para mencionar los obstáculos, Perla Suez quien habló de las infancias violentadas también sexualmente y no solo económicamente y Carola Martinez (blog Donde viven los libros) quien habló de las censuras y censores del otro en la infancia.
El viernes en la mesa 3 sobre la problemática de la investigación, Carina Suppo (Revista Aquelarre) planteó el análisis de la andinidad como espacio desde los estudios postcoloniales para reconocer los estereotipos caracterizadores, Felix Temporetti (Facultad de Psicología – UNR) experto en narrativas transgresoras, habló de la literatura como derecho humano fundamental y cuestionó el pensamiento científico porque en su afán de rigurosidad pierde la potencia del discurso literario, Fernando Avendaño (Profesor en Letras y director de la Maestría en Educación Universitaria) habló del paso de la oralidad a la escritura, las competencias, los procesos de lectura, la biblioterapia, y Santiago Yubero (España - CEPLI), sobre la lectura como acto social y las actitudes investigativas para el aporte al campo de la literatura. El conversatorio posterior entre los escritores Antonio Santa Ana y Martín Blasco se centró sobre la escritura y la corrección política en relación a los cambios que se experimentan con el tiempo, sobre la urgencia de posicionar el verosímil con el personajes y no con los lectores en una crítica hacia determinadas propuestas editoriales. Ambos fueron elogiados como escritores capaces de formar lectores, coincidieron en la autonomía de la LIJ pero no ante el análisis de la cantidad de publicaciones. Santa Ana cuestionó la calidad en la cantidad de publicaciones actuales mientras Blasco giró su mirada hacia la cantidad como posibilidad del mercado editorial, sin menoscabar la calidad pero centrado en esa condición.
En teleconferencia la escritora Graciela Bialet autora de Los sapos de la memoria, conversó con la escritora italiana Ana Lavatelli quien resaltó que la literatura ayuda a crecer y que cada uno de nosotros ante el texto tiene que plantearse ese reto.
A la tarde, los talleres abordaron cuestiones de género y ESI, oralidad, ilustración, escritura juvenil, música y literatura, entre otros.
En cada uno de las jornadas donde el análisis la literatura en la infancia y la adolescencia fue el eje de los debates y no se obvió mencionar la delicada situación cultural y económica que vive el país para dar marco a una reflexión que no se realizó abstraída del contexto. "Estamos hablando de una literatura que el cincuenta por ciento de los niños no va a leer porque están en el cincuenta por ciento de pobres", se oyó en las voces de los disertantes.
Estas menciones se transformaron en una crítica fuerte en la mesa 4 sobre catálogos editoriales y política pública donde hubo críticas hacia el gobierno nacional por la desfinanciación en cultura y educación, por la falta de política de resguardo hacia la industria editorial como bien señaló Karina Micheletto, más allá incluso de la compra pública de libros para programas como Plan Lectura que ha sido suspendido en un país en donde las Bibliotecas Populares son "la envidia de otro países" y hoy deben luchar con presupuestos bajos para la compra de libros. La rafaelina Natalia Porta López, quien estaba entre el público luego de participado el día anterior de la mesa sobre la enseñanza de la literatura a la educación literaria, tuvo un intercambio de opiniones con Gabriela Bogado, quien asistio en representación del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe, al recordar los inconvenientes entre Plan Lectura y provincia en la implementación del mencionado programa, durante la gestión del gobierno anterior. A la crítica se sumó también María Cristina Miretti, directora de la Maestría en Literatura para niños de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, sobre las adaptaciones que se realizan en los textos que integran la colección de Escuela Abierta. Gabriela Bogado expresó a su vez el deseo de superar estos inconvenientes en pos de una política pública entorno a la lectura.
La jornada del viernes cerró con el conversatorio sobre diálogos visuales a cargo de los ilustradores Raquel Cané e Istvansch. Cané habló de la velocidad y el vértigo que anula y no permite el nacimiento de las preguntas, sobre la necesidad de prolongar las perspectivas, e Istvansch sobre el cuidado de la palabra y del signo gráfico que conducen a la metáfora verbal como raíz de la democracia de la interpretación ya que permiten la multiplicación de la lectura e invitó a pensar en las muletillas como olvidate en un país marcado por la memoria porque son abridoras de preguntas. Ya el sábado, en el cierre del Congreso, se desarrolló una mesa sobre género y diversidad en la que participaron Gabriela Larralde, Margarita Mainé, Melina Pogorelsky y Nora Lía Sormani, se presentó una tesis sobre literatura en nivel inicial de la maestría y dio cierre la reconocida dibujante y autora de libros ilustrados argentina Isol quien habló del proceso creativo.

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