¿Homicido preterintencional o en legítima defensa?

Sucesos 10 de junio de 2019 Por
La muerte de un hombre de 39 años ocurrida en ocasión de una pelea desigual que protagonizó -acompañado de un hermano- frente a otro individuo con quien compartía actividades deportivas y también sociales, abre un interesante debate legal que comenzará a dirimirse hoy en Tribunales. El hecho ocurrió el sábado en Belgrano y Aarón Castellanos.
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La Policía de Investigaciones trabajó en el lugar del hecho. - CASTELLANOS

En la edición web de Diario CASTELLANOS el sábado a la mañana informábamos sobre un episodio trágico que terminó con una víctima fatal. "Un hombre murió en la mañana de hoy (por el sábado) pasadas las 7 de la mañana en nuestra ciudad, tras una gresca entre rugbiers amigos. El hecho ocurrió en la intersección de las calles Aarón Castellanos y Belgrano dónde, según el relato de testigos, dos hermanos atacaron a otro hombre tras romper la puerta de un edificio de departamentos a golpes de puños y patadas. Como consecuencia de ello el agredido respondió el ataque iniciándose una pelea desigual culminando la misma cuando éste, aplicó un golpe de puño que hizo que uno de sus agresores cayera al piso golpeando su cabeza contra el mismo, lo que poco después le produciría la muerte cuando era asistido en el Hospital "Dr. Jaime Ferré". En tanto el hermano de la víctima fatal también debió ser internado con una doble fractura de tibia y peroné, sin saberse hasta el momento cómo se produjo esa lesión. En tanto quien aplicó el golpe que terminó resultando mortal, fue detenido por la policía que arribó al lugar del hecho.

Lo que supimos

Este Diario pudo saber de fuentes absolutamente confiables que toda la secuencia trágica se habría iniciado en un boliche de nuestra ciudad, en el que los tres involucrados -jugadores de rugby y amigos desde hacía muchos años- estuvieron allí hasta la madrugada. En un momento determinado el detenido como presunto agresor se retiró del lugar acompañado por una joven y otra pareja, dirigiéndose todos al edificio de departamentos ubicado en Belgrano y Aarón Castellanos, donde residen las dos mujeres. Las mismas fuentes indicaron a este Diario que en un momento de la madrugada, el ahora detenido comenzó a recibir mensajes a su teléfono celular y llamadas provenientes de uno de sus amigos.
Luego los atacantes llegaron hasta el lugar conminándolo para que bajara acusándolo de estar en ese lugar con su exnovia. Al bajar sus dos amigos se encontraban en la puerta de acceso al complejo golpeando la misma a la que terminaron rompiendo con golpes de puño y patadas. Allí comenzó entonces una pelea desigual entre los dos hermanos y el victimario. Uno de los atacantes -nadie sabe, ni siquiera él cómo sucedió- terminó tirado en el piso con una doble fractura de tibia y peroné; mientras que los otros dos continuaban golpeándose mutuamente.
Finalmente el ahora detenido aplicó un golpe de puño en el rostro a su contrincante quien cayó violentamente contra el piso. Ante ello el atacante fue a socorrerlo realizando acciones de resucitación hasta la llegada de la ambulancia que había sido requerida por vecinos que salieron a ver qué sucedía al escuchar el estallido de la puerta al romperse.
No obstante todo ello, el sujeto que recibió el golpe terminó falleciendo a poco de arribar al Hospital "Dr. Jaime Ferré" y el autor del golpe, siendo detenido por personal policial que había arribado al sitio.

El fiscal

El hecho señalado precedentemente es investigado por el fiscal Guillermo Loyola quien estuvo en el lugar del suceso el sábado a la mañana junto a numerarios pertenecientes a la Policía de Investigaciones de nuestra ciudad. Tras tomar testimonios a vecinos del complejo de departamentos y a las mujeres que se encontraban junto al agresor y a otro hombre -aunque éstas últimas personas no habrían observado nada de los sucedido-, el representante del Ministerio Público de la Acusación ordenó la realización de la autopsia, que se realizó finalmente en horas de la mañana de ayer. Se aguarda el resultado de la misma aunque un primer anticipo aseveraría que la muerte se habría producido como consecuencia de un violento traumatismo como consecuencia de la caída al piso que tuvo la víctima tras recibir un golpe de puño de su contrincante. Y aunque aún no hay precisión la audiencia imputativa se realizará hoy y en la misma Loyola acusaría al hombre que permanece detenido por el delito de homicidio.


La legítima defensa

El Código Penal en el artículo 34 exime de responsabilidad penal a aquel que actúe en defensa propia o de sus derechos siempre que se reúnan tres circunstancias: agresión ilegítima, necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla y falta de provocación suficiente por parte del que se defiende. La legítima defensa es una causal de justificación, es decir, elimina la antijuridicidad y por lo tanto, evita que esa conducta sea punible.
Sobre la necesidad racional del medio empleado, la doctrina penal coincide en que no se refiere al instrumento empleado para defenderse sino a la conducta con que se lleva a cabo la defensa. Es decir, la proporcionalidad no está dada por el medio que se utiliza para defenderse sino en que la actuación de quien se defiende sea suficiente para evitar o repeler la agresión ilegítima de la que es víctima; si va más allá de eso, actúa en exceso.
Otro punto relevante al momento de determinar si una persona actuó en legítima defensa es si el hecho constituye una unidad de acción.
Por ejemplo, no actuaría en legítima defensa quien luego de sufrir una agresión ilegítima en la puerta de su casa, ingresa a la vivienda, toma un arma, persigue al delincuente y lo mata. En ese caso se trataría de un caso de venganza y no de legítima defensa.
Cabe señalar que deben tenerse en cuenta algunas particularidades del caso, ya que en principio JMW -el victimario- aparece como agredido por dos personas de talla física similar o superior, por lo que la utilización de un golpe de puño luciría a prima facie racional.


El preterintencional

Un ejemplo clásico que se les suele dar a los estudiantes de derecho para explicar el homicidio preterintencional es: en una discusión, dos personas se pelean a trompadas, una cae por un golpe, se da la cabeza contra el piso y ese golpe le provoca la muerte. Los juristas explican que el golpe de puño se puede considerar como un medio que razonablemente no debía producir la muerte; y que la intención del autor era golpear para producir un daño, y no matar. Por eso, el resultado que se provoca, es decir la muerte, va más allá de la intención original del acusado.
En resumen, un medio que no debía matar y una intención que era dañar son los dos elementos que forman el homicidio preterintencional.
En su artículo 81, el Código Penal prevé para este delito una pena de entre 1 y 6 años de prisión. Este mínimo permite que los acusados de cometerlo puedan esperar su juicio en libertad.
Mucho más grave -en cambio- es la figura del homicidio simple. Hace referencia al crimen con una intención clara. El autor ya no tiene el deseo de provocar un daño sino directamente de matar a otro. El artículo 79 del Código establece penas de entre 8 y 25 años de cárcel para este delito. Por lo tanto, no es excarcelable.

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