5G, la puja que está detrás del dedo acusador contra Huawei

Tecnologia 09 de junio de 2019 Por
Un experto santafesino, integrante de la Unión Internacional de Comunicaciones (UIT), explicó que el trasfondo de las sanciones de EE.UU. contra el gigante tecnológico chino, por supuesto espionaje, es la gran ventaja que China y Corea lograron en el desarrollo de la tecnología 5G, en la que por ahora ganan “por goleada”.
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Recién llegado de Ginebra, Suiza, dónde se encuentra la sede central de la Unión Internacional de Comunicaciones (UIT), Héctor Carril analizó para Aire de Santa Fe la escalada en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China que tiene a Huawei, la segunda empresa en ventas de teléfonos inteligentes del mundo, como uno de los principales protagonistas.

Carril es miembro del Consejo de Administración de la UIT en representación de Argentina, el organismo dónde las principales potencias y las compañías más poderosas del planeta debaten los nuevos estándares y las normas por las cuáles se van a regir las telecomunicaciones.

Con la decisión de sancionar al gigante de comunicaciones asiático, prohibiendo a empresas como Google estar asociadas a la tecnológica china, Washington envía un mensaje muy fuerte a la compañía que le pisa los talones a Samsung en ventas y viene reduciendo la brecha entre ambas. Lejos, en tercer lugar, quedó la norteamericana Apple. Para dimensionar, Huawei aumentó sus ventas en un 44,5% a nivel global y 69% en el mercado europeo en el primer trimestre del año.

El crecimiento de Huawei es algo que inquieta y más en momentos en los que comienza a tomar impulso la quinta generación para las comunicaciones móviles (5G). Una revolución tecnológica que permitirá la conexión de cientos de millones de aparatos a la red, un mayor desarrollo de la inteligencia artificial y una velocidad de transferencia de datos que multiplica varias veces la actual por estos lares del mundo.

Al comienzo de la charla, el especialista aclaró que la UIT no es un organismo de debate político, sino de estándares y de normas, pero que sin embargo “en los organismos técnicos también se debaten también temas de geopolítica, militares, de inteligencia”.

En ese sentido, en una materia sobre este organismo que dicta en la UTN, junto al Ingeniero en Telecomunicaciones Alfonso Trevignani, también consultado para este artículo, siempre explica a sus alumnos que, para estudiar tecnología, deben entender, conocer de política internacional y de cómo se desarrollan los conflictos.

El de Huawei es un claro ejemplo: una guerra entre países por telecomunicaciones que incide en el desarrollo de un estándar como el 5G.

En este caso, el trasfondo, en términos político-económicos –explicó– es el crecimiento vertiginoso de China en el mundo capitalista y su penetración en el mundo occidental. La nación oriental ha desarrollado una tecnología muy fuerte en el rubro de telecomunicaciones y ha generado también ese desarrollo tecnológico a costos mucho más competitivos que los productos occidentales, lo que le ha permitido, en particular a Huawei pero también a otras como ZTE (y otras más) entrar en el mercado occidental (no sólo con celulares sino también con equipos de telecomunicaciones).

En la actualidad, la mayoría de los equipos de las operadoras de telefonía móvil son marca Huawei, de hecho acá en Argentina ha ido desplazando a empresas líderes y en Europa lo mismo.

“Estados Unidos y el mundo liberal normalmente impulsan la libre competencia, piden que se abra el mercado para, obviamente, vender sus productos. Pensaron que iban a competir siempre con las baratijas que fabrica China y en este esquema, actualmente hay un proceso de desarrollo, que estamos haciendo en el organismo, del uso de las nuevas frecuencias (qué es lo que se estandariza en la UIT) que se llama IMT 2020, es decir, comunicaciones móviles para el año 2020, que vulgarmente se conoce como 5G o quinta generación”, destacó e indicó que, precisamente, en ese desarrollo, China y también Corea, se han adelantado a todos los países.

“Mínimo le lleva 2 años a Estados Unidos y en tecnología eso es tremendo, es prácticamente una goleada hablando en términos futbolísticos”, graficó.

En el particular, la disputa va a demorar todo. Los conflictos se traducen en eso. La puja iniciada por Estados Unidos, intentando hacer valer una vez más sus intereses por sobre otros estados, se puede llegar a traducir en una demora en el desarrollo de estándares.

Sin embargo, el experto en telecomunicaciones estima que la empresa china tiene capacidad de ir resolviendo el bloqueo comercial. “Se ralentizará un poco, porque si una fábrica de chip no le fabrica más buscará otra, pero en definitiva, eso es lo que está buscando Estados Unidos, tratar de recuperar el terreno perdido y por eso pone trabas en forma totalmente ilegal en el marco de los acuerdos de la OMC (Organización Mundial del Comercio”, aseveró.

“En algún momento los imperios gobernaban la navegación por los mares, porque tenían grandes flotas, como en el caso de Gran Bretaña. Primero las vías fluviales, después los mares, después trenes, después los satélites, después la navegación en la fibra óptica y ahora va a ser la navegación en los móviles de quinta generación.

Porque esto va a permitir anchos de banda muy grandes en forma móvil y conectar cientos de millones de cosas entre sí. Con lo cual, quien conduzca esto, va a estar a la vanguardia de la tecnología mundial y consecuentemente, va a acumular mayor poder internacional”, concluyó.

La puja por el 5G

Consultado también al respecto, Alfonso Trevignani, responsable de la subsecretaría de TICs de la UTN Santa Fe y miembro del comité editor de la norma sobre Internet de la Cosas y Ciudades Inteligentes en la la UIT explicó que en el conflicto desatado se contrastan dos elementos. 

El primero relacionado con la privacidad y la seguridad de la información, que se presenta como el disparador del enfrentamiento de acuerdo a las acusaciones de los Estados Unidos. Washington plantea que a través de los dispositivos que ofrece Huawei (routers, gateways, estaciones base de antenas y celulares) se está filtrando información al gobierno chino.

“No está bien claro qué participación tiene el gobierno chino, pero se intuye que hay inversiones hechas por China en Huawei. Algo que desde el punto de vista de Huawei se niega y esa es la segunda pata, que es que se está planteando como que es una problemática político económica”, planteó.

En ese contexto, Trevignani resaltó que se debe tener muy presente que China se ha posicionado como un actor muy poderoso en lo económico en los últimos años y Huawei se ha instalado en ese tiempo como una potencia en telecomunicaciones a nivel mundial.

—¿Cuáles son los alcances del conflicto y la puja la implementación del 5G?

—Realmente de un impacto muy importante porque nos va a afectar a los usuarios finales. Nos afecta porque hay empresas muy importantes, con un monopolio en el sistema operativo que usamos, como es Android y donde está Google implicado. A partir de la decisión del gobierno de los Estados Unidos de que ninguna empresa debe cooperar o vender servicios o hardware, es donde toman la decisión de no ofrecer más las actualizaciones del sistema operativo ni los servicios asociados, muy importantes para los usuarios finales, como Gmail, Youtube o Google Maps. Entonces, es un tema muy conflictivo. Ahora han dado una prórroga en esta decisión de tres meses para que todos las empresas estadounidenses se acomoden a esta situación.

“Pero no solo está Google en el tema, sino también los proveedores de los chips a Huawei, como por ejemplo Qualcomm que dejará de venderle. Entonces, ante esta situación desde Huawei se defienden diciendo que es un tema económico-político y que no tienen pruebas. Además, no las han mostrado y salen a contrarestar diciendo que están en desarrollo de su propio sistema operativo, así como el de sus propios chips”, agregó.

—Ahora, empresas de EEUU han sido también sindicadas por su colaboración abierta con los organismos de inteligencia (CIA, NSA) en materia de datos e información de usuarios de todo el mundo. ¿No hace lo mismo de lo que acusa a China respecto del espionaje?

—Exáctamente, hablamos de los casos que pasaron hace un par de meses, o años atrás con la filtración de datos de Facebook para la campaña electoral. Así que de alguna manera, hay una serie de variables que están afectando. Acá, claramente es difícil plantear una posición hasta que no existan pruebas, pero las acusaciones sin pruebas no tienen validez. Pero, claramente Estados Unidos está viendo una amenaza en China y en sus empresas y por eso algo de injerencia en esta decisión debe tener.

—Puntualmente con respecto al 5G, ¿hay un conflicto allí respecto del estándar que termine imperando?

—La Unión Internacional de Telecomunicaciones, dependiente de la ONU, trata de estandarizar. Que se pongan de acuerdo todos los países. Pero por supuesto, hay empresas que para ganar mercado y ser pioneras, a pesar de que recién en 2020 la UIT va a lanzar formalmente este protocolo, ya lo están ofreciendo. Por ejemplo, Corea del Sur es el primer país que en abril lanzó masivamente a la población el uso del 5G. Por lo tanto, es una carrera en la que todos quieren estar y Huawei ha declarado que quiere ser la número 1. No solo entregar los dispositivos móviles a los usuarios finales, que sus routers, gateways y estaciones base sean los utilizados.

“Entonces, si todo el camino de la información se conduce a través de estos dispositivos, es ahí donde se plantea este conflicto político-económico, porque toda nuestra información va a circular por estos dispositivos y por eso ahora estas acusaciones de Estados Unidos de filtración de la información”, remarcó.

—En las últimas semanas, a raíz de lo sucedido han caído la ventas de Huawei a nivel global y Estados Unidos también ejerce presión sobre sus aliados para que se sumen al bloqueo ¿Tiene destino una empresa a la que se hace un boicot como el que se plantea?

—Hay que tener en cuenta también que esto también afecta al usuario final que está tan acostumbrado al uso de aplicaciones de Google. El 83% de los dispositivos tienen sistema operativo Android, ¿se acostumbrarán a usar un nuevo sistema operativo o una nueva aplicación? Entonces, está en juego también la decisión de los usuarios finales.

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