Sombreros Borsalino

Cultura 08 de junio de 2019 Por

El 20 de diciembre de 1979 Teresio Usuelli, el último heredero de la familia Borsalino, dejó la empresa cediendo el cargo de presidente a Vittorio Vaccarino, nieto de Paolina Borsalino, hermana de Teresio, quien prepara un ambicioso plan de recuperación, pero que no logra los resultados deseados. Las ventas se redujeron a 231 mil unidades con 330 empleados.
Incluso el vínculo con la ciudad de Alessandria se debilita inevitablemente. En 1987 lo que quedaba de la producción fue transferido a Spinetta Marengo, una fracción de la ciudad. La demolición de la chimenea de la antigua fábrica, que se transformará en una universidad, se convirtió en el emblema del fin de una era. Después de un cambio de propiedad -se cedió la mayor parte a un empresario milanés- ocurrido en los años noventa, la situación empeoró y ni siquiera el intento de usar la marca en otros sectores, como perfumes, anteojos, guantes, vestimenta, cascos, relojes y joyas, lograron evitar la caída.
A principios de los años 90, la empresa entró en una extensa red de corrupción que implicaba a los principales grupos políticos del momento y a diversos grupos empresariales e industriales. Los propietarios eran el cajero y el presidente del Partito Socialista Italiano (PSI) milanés. Las acciones del primero fueron incautadas y subastadas, las del segundo, vendidas por la familia después de su suicidio en prisión.
Luego de una serie de cambios frenéticos de propiedad, la declinación había continuado inexorablemente hasta fines de 1990, cuando la empresa fue adquirida por un financista de Asti, bajo cuya gestión fue posible detener un declive que parecía fatal y comenzar una recuperación que, aunque nada tenía que ver con las glorias del pasado, tenía el mérito de relanzar la empresa de Alessandria.
En 1997 la Borsalino compró la histórica fábrica de sombreros Sabino D’Oria, de Lecce, especializada en la producción de sombreros en tela y cuero, y nació la "Borsalino Sud".
En 1998, la urgente demanda del mercado estadounidense y caribeño lleva a la empresa a la construcción de la "Borsalino América Inc". Y en julio de 2007, para satisfacer mejor las exigencias del mercado asiático, nació la "Borsalino Japón".
El 12 de abril de 2014 inauguró una nueva tienda en Milán.
Borsalino, además de estar presente en las boutiques más elegantes y las mejores tiendas del mundo, cuenta con 9 tiendas de marca única en Italia, 1 en París y 1 en Cannes.
En el 2007 la Borsalino celebra sus 150 años en la Galería Vittorio Emanuele de Milán homenajeando a sus fundadores con dos sombreros de edición limitada llamados "Giuseppe" y "Teresio".
Giuseppe Teresio

En la primavera de 2006 el Municipio de Alessandria y Borsalino S.p.A. dedicaron un museo para recordar las diversas fases históricas que caracterizaron a la industria de su producto artesanal más famoso: el Museo del sombrero Borsalino, ubicado en la Sala Campioni de Palazzo Borsalino, que se extiende sobre un área de exposición de 400 m², alberga alrededor de dos mil sombreros, elegidos entre los más de cuatro mil de la colección, exhibidos en los históricos armarios Chippendale, creados en los años veinte para la Sala Campioni de la ex fábrica de la calle Cento Cannoni.
En 2017, con motivo del 160 aniversario de la empresa, el Ministerio de Desarrollo Económico italiano reconoció a la Borsalino como una de las ‘Excelencias del sistema productivo’, dedicándole una estampilla por valor de € 0,95.
En 2017 se inauguró en Alessandria "El sombrerero mágico", un homenaje al fabricante de sombreros más famoso del mundo, Giuseppe Borsalino (1834-1900).
Es una escultura luminosa de ocho metros de altura que retrata a un hombre parado sobre una sola pierna haciendo girar cinco sombreros de diferentes colores: verde, violeta, amarillo, rojo, azul.
Se encuentra en el medio de una rotonda al comienzo de la calle que lleva el nombre del hijo del empresario, Teresio, no lejos de donde estaba la fábrica y la chimenea, símbolo de la ciudad hasta que fueron demolidos en 1987.
"El Sombrerero ha sido colocado en una de las entradas de Alessandria" -dice su autor- como una especie de bienvenida brillante y positiva.
A pesar de tener muchas solicitudes de todo el mundo, la empresa se encuentra en un período de transición debido a la mala gestión de quienes han tenido el destino en sus manos.
Entre escándalos, crack financiero y transferencias de propiedad, la Borsalino, histórica empresa de sombreros de Alessandria, continuó hasta fines del 2017, cuando se declaró en quiebra.
El tribunal rechazó la solicitud de acuerdo de Haeres Equita srl, una empresa propiedad del empresario suizo Philippe Camperio, que administraba la empresa después del arrendamiento de la sucursal.
Sin embargo, continuará trabajando con los recursos disponibles para el relanzamiento de Borsalino, preservando un patrimonio de excelencia en el sistema de fabricación italiano.
Porque la Borsalino no es una simple empresa, sino una parte de la historia de Italia. Una historia hecha de pasión, coraje y talento.

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