La mano sobre la infancia

Editorial 07 de junio de 2019 Por
acogidamenor

Espanto. Consternación. Sobrecogimiento. Solo son algunas de las muchas palabras que estallaron estruendosamente tras el resonante caso del médico del Hospital Garrahan detenido una semana atrás, quien, en palabras de la Sociedad Argentina de Pediatría, "mancilló con vileza" la profesión.
Ante una demanda insatisfecha, el marketing habla de nicho de mercado para el desarrollo de un negocio: habrá quien se beneficie ofertando lo que la resuelva. Y, para ello, habrá de producirlo. En tiempos de internet, en la web superficial, que solo concentra el 10% de la información, una enorme cantidad de transacciones legales se gestionan sin que dos personas se conozcan. El 90% restante circula por las llamadas "web profunda" y "web oscura" porque sus contenidos, generalmente cifrados, infringen la ley de servicios y noticias, a los cuales se ingresa de forma diferente de la habitual, mediante programas especiales. Entre los distintos niveles de esta peligrosa web circulan objetos robados, armas para la venta, drogas, datos de tarjetas de crédito, trata de personas y abuso sexual infantil.
Si bien en algún momento se la consideró una acción privada, afortunadamente nuestro Código Penal hoy castiga con penas de seis meses a cuatro años de prisión la tenencia de material que registra a niños siendo abusados sexualmente, mal identificado como "pornografía infantil", incluidas situaciones en las que simplemente se los registre expuestos en su intimidad. A mayor demanda de estos materiales, el abuso sexual de chicos se incrementa. Por respeto a los niños víctimas de abuso sexual se recomienda evitar el uso de la palabra "pornografía", reservándola exclusivamente para los adultos, una distinción en el uso de la terminología sobre la que conviene insistir. Hemos de educarnos en estas cuestiones para impulsar un cambio cultural que nos permita llamar las cosas por su verdadero nombre, respetuosamente.
Los pedófilos, que a diferencia de los pederastas aún no llegaron a concretar en un acto de contenido sexual su perversión, manejan una simbología compartida para expresar sus preferencias (corazones, triángulos y mariposas son los más habituales), comparten técnicas para generar proximidad con las víctimas y estrategias para producir y distribuir materiales. También celebran el Día del Orgullo Pedófilo, pues, increíblemente, se consideran a sí mismos una minoría sexual, en su perverso afán por tildar de "normales" las relaciones sexuales con menores. Organizaciones delictivas dedicadas a producir y comercializar subrepticiamente estos aberrantes materiales, que antiguamente se servían del correo postal, hoy incluso cobran en criptomonedas.
Desgraciadamente, hemos sumado otra horrenda palabra a nuestro vocabulario sobre tan peligroso tema: grooming. Se trata de la acción deliberada por parte de un adulto de acosar sexualmente a un niño o adolescente mediante el uso de internet para que, muchas veces, sean los propios menores de edad quienes suban materiales de contenido sexual, implícita o explícitamente. La labor de padres y maestros en la concientización de los menores sobre estas cuestiones, fomentando el diálogo y la confianza en ellos, resulta clave. El sistema escolar debe capacitar a docentes, familias y alumnos con pautas de prevención y detección de casos.
El Estado, por medio del Equipo Niñ@s, a cargo del Programa Las Víctimas contra las Violencias (PVCV), que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (http://www.jus.gob.ar/atencion-al-ciudadano/atencion-a-las-victimas/[email protected]), recibe denuncias en el teléfono 0800-222-1717 e interviene las 24 horas durante los 365 días del año en todo el país, concientizando sobre estos delitos, asistiendo y acompañando a víctimas y sus familias, denunciando a explotadores y abusadores, y asesorando sobre cómo preservar la evidencia digital.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 varones declaran haber sufrido abusos sexuales en la infancia.
En 2018, se recibieron denuncias por 46.679 fotos y videos de menores de edad en situaciones sexuales, distribuidos en la red desde computadoras radicadas en la Argentina. Según el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (Ncmec, por sus siglas en inglés), ese registro creció 102% con relación a 2017. En lo que va de 2019, hubo ya más de 16.000 denuncias.
Nueve meses de investigación, 40 allanamientos, recolección de pruebas a partir de equipos multidisciplinarios con el uso de avanzada tecnología colaborativa y el valioso trabajo de la fiscal Daniela Dupuy, especializada en delitos informáticos, sirvieron para desbaratar una perversa red internacional que involucraba a EE.UU., Brasil y a nuestro país en la tercera fase del operativo denominado Luz de Infancia.
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