El consumo problemático durante el embarazo y la lactancia

Locales 25 de mayo de 2019 Por
Las consecuencias son variadas desde interferir en el desarrollo neurológico del bebé hasta la muerte. Estrategias de trabajo y herramientas para abordar estas situaciones.
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El pasado jueves se llevó a cabo un taller de actualización en el auditorio de OSDE, dirigida a profesionales de salud (médicos, enfermeros, etc) de centros de salud y hospitales públicos del Departamento Castellanos. La misma tuvo como objetivo la actualización de herramientas y estrategias de trabajo para abordar estas situaciones. A cargo de la Dra. María Cecilia Travella, médica pediatra y toxicóloga, del Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe, quien dialogó con CASTELLANOS sobre las consecuencias del consumo problemático durante el embarazo y la lactancia, "acá hablamos de alcohol, tabaco, cocaína, marihuana y medicamentos en general", comenzó diciendo la profesional. "Estos encuentros buscan un aporte entre todos acerca de qué pasa cuando la que consume cualquiera de las sustancias es una mujer en período de embarazo, y si su intención es dar la teta".
"Las consecuencias son muy variadas, eso depende si la madre consume una sola sustancia o si tiene un poli-consumo, si lo consumió al inicio del embarazo o en el último período, si lo consume cerca del parto y ese bebé puede nacer con síndrome de abstinencia, si lo consume durante la lactancia y el vehículo de esa droga que llega al bebé es la leche materna… las secuelas son muy variadas pero básicamente lo que nos tiene que poner en alerta es que esas consecuencias potenciales pueden hasta incluir la muerte, inútero o fuera de él si toma la teta. Debemos estar alertas, porque muchos casos se dan por falta de información", resaltó.

¿Un bebé adicto?

Cuando una mujer está embarazada, los mitos que circulan sobre ella son variados, algunos alentadores y otros catastróficos. Entre ellos la pregunta que emerge es ¿puede un bebé convertirse en su crecimiento en un adicto por haber estado expuesto al consumo problemático durante el embarazo? "Claramente es un mito lo de la dependencia", destacó Travella. "Un bebé puede nacer y si su mamá consumió algunas drogas durante el último periodo del embarazo, ese bebé puede tener síndrome de abstinencia, eso no quiere decir que sea un adicto, es una cuestión farmacológica, que tratada se supera esa situación y ese bebé no está condenado a ser un adicto en el futuro". Entonces, ¿cuáles son las consecuencias directas sobre ese bebé? "Con esos consumos, probablemente estamos condenando en gran parte a lo que hace a su neurodesarrollo, a sus posibilidades potenciales de tener un coeficiente intelectual bueno, y nosotros interferimos con esa droga, algunos retrasos madurativos, retrasos en el aumento de peso. El hecho de que no se transforme en un bebé adicto es un mito, pero si hay que tener en claro que todas las drogas que la mamá consumió sin prescripción médica legales o ilegales, interfieren en el desarrollo neurológico de ese bebé, en la capacidad futura de aprender, déficit de atención con hiperactividad, y otras tantas consecuencias", subrayó.

Lactancia materna y alcohol

Recién mencionábamos los mitos que circunscriben a una mujer embarazada y aquel antecesor consejo de que "si tomás alcohol, te ayuda a bajar la leche". Consultada al respecto Travella resaltó "esta conciencia de no consumir alcohol durante el embarazo, tendría que trasladarse claramente a la lactancia, porque tiene efectos neurológicos, sobre el tono muscular, sobre la capacidad de succión del bebé, retrasa su desarrollo neurológico. Es una falacia que consumir alcohol ayuda a que baje la leche, lo que hace es inhibir una de las hormonas que favorece la bajada de la leche".
"La cerveza no aumenta la producción de leche. El consumo de alcohol puede causar sedación, desmedro, irritabilidad y retraso psicomotor en el lactante", indicó.
Si la madre realizó un consumo de alcohol socialmente, el tiempo necesario a esperar a amamantar para que el alcohol ingerido de forma ocasional haya desaparecido de leche y sangre depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo). Por ello es necesario evitar dar pecho hasta después de dos horas y media por cada 10 -12 g de alcohol consumidos: un tercio (330 ml), de cerveza 4,5%, un vaso de 120 ml de vino 12% o una copa de 30-40 ml de licor de 40-50%). Tiempos orientativos a esperar para mujeres de unos 60 kg de peso: un vaso de vino: 2,5 horas, dos tercios de cerveza: 5 horas, tres copas de licor: 7,5 horas, etc.
Lo cierto y pese a todos los mitos, "la lactancia y el alcohol no son compatibles, porque si interfiere en el desarrollo del bebé", sentenció.

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