Alegatos finales: fiscalía afirmó el pedido de 18 años de prisión

Sucesos 23 de mayo de 2019 Por
El acusado fue imputado de abuso sexual doblemente agravado por el vínculo y por la minoría de edad de la víctima en concurso real con abuso sexual simple reiterado en dos oportunidades.
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- Castellanos

A su turno la defensa reclamó la nulidad de lo actuado y en caso de condena que sea por el mínimo de la pena sin los agravantes y con el régimen de prisión domiciliaria.


(Por Nilo Peretto) Desde las 8 de ayer y hasta el mediodía, el Tribunal Pluripersonal integrado por los jueces Javier Bottero (presidente) y los vocales Osvaldo Carlos y el abogado del Foro local, Nicolás Roggiani (designado conjuez), escucharon los alegatos finales de fiscales y defensores, en el marco de un juicio oral que se le sigue a un sujeto de 57 años identificado como EOA, a quien la fiscal Mirna Segré -en conjunto con la Dra. Ángela Capitanio- acusaron en su momento de los delitos de abuso sexual doblemente agravado por el vínculo y por la minoría de edad de la víctima en concurso real con abuso sexual simple reiterado en dos oportunidades, presuntamente consumados contra su propia hija cuando ésta tenía 10 años de edad.

Alegato fiscal

A su turno la representante del Ministerio Público de la Acusación aseveró que durante el debate quedó absolutamente demostrado que el acusado, en el año 2014 abusó sexualmente de su hija cuando ésta tenía 10 años en un descampado ubicado al noroeste de la ciudad, junto a otros dos sujetos que aún no pudieron ser identificados. Agregó que antes de ese hecho el sujeto cometió dos abusos sexuales simples (tocamientos) contra su hija en la casa que compartían. La Dra. Segré referenció también que el relato de la menor víctima en Cámara Gessel fue contundente y veráz y que solamente con esa aexposición alcanzaría para dar por acreditados los episodios. Dijo también que la niña denunció los sucedido dos años después por el temor que sentía ante las amenazas de su padre quien le decía que mataría a su madre y hermanos en caso que ella contara algo de lo sucedido; y que también debió soportar presiones del entorno familiar ya que una propia hermana le dijo en algun momento que tuviera cuidado con lo que declararía en Cámara Gessel "porque si decís la verdad papi se va a pudrir en la cárcel".

El hecho

En su momento la fiscal Segré acusó al hombre investigado por un ilícito cometido en fecha no determinada pero ubicable a finales de 2014. "La víctima fue sometida a un abuso sexual por parte de su progenitor en un descampado ubicado en el noroeste de la ciudad de Rafaela", precisó la fiscal. "Aprovechando que estaba a solas con su hija, mediante engaños se desvió del camino por el que transitaban, para luego cometer el abuso junto a otros dos masculinos, en forma sucesiva", relató.
"La niña no volvió a ver a sus otros agresores, pero su padre la mantenía bajo amenazas de lastimarla a ella o a su familia para que no contara lo sucedido".

Viernes sentencia

Mañana desde las 8 el presidente del Tribunal leerá la parte resolutiva de la sentencia quedando los fundamentos para la próxima semana.


"Mi papá se reía"

La fiscal indicó que en su declaración la menor relató pormenorizadamente el episodio que tuvo que soportar en ese descampado y en algun momento indicó que "me violaron entre los tres y mientras los otros lo hacían, mi papá estaba detrás mío y se reía". Agregó que la niña comenzó a tomar pastillas con la intención de quitarse la vida; que entre 2014 y 2015 tuvo importantes cambios en su conducta; y que luego comenzó a autolesionarse provocándose heridas en distintas partes del cuerpo.
Para Segré el testimonio de la Lic. Alexia Fontanetto fue contundente cuando aseveró que "el relato de la menor en Cámara Gessel fue coherente, sin contradicciones, estuvo ubicado temporariamente y resultó rico en detalles"; algo que además compartieron otros profesionales que si bien no estuvieron presentes durante la pericia efectuada, luego observaron las imágenes de la misma para coincidir con lo dicho.

Pedido fiscal

Por todo ello -el relato de la niña y el contundente examen de los profesionales (entre otros aspectos) el sujeto debe ser condenado a la pena de 18 años de prisión más accesorias legales y costas del proceso.


La defensa

La primera en tomar la palabra fue la Dra. Mónica Ronchi quien aseveró que de ninguna manera se cumplimentaron las promesas formuladas oportunamente por la fiscalía. Y fue el turno entonces de atacar algunos aspectos formales que a su entender no se cumplieron, como por ejemplo la realización del examen exigido obligatoriamente en el Art. 109 del CPP cuando el delito investigado tenga una pena de ocho años o más de prisión. Agregando que desde la fiscalía se pretende condenar a una persona por un caso que evidentemente está viciado de nulidad. Ronchi agregó que la Junta de Salud Mental se hizo tardiamente y a pedido de la defensa, aseverando también que no solicitaban invalidaciones de las cosas por las invalidaciones mismas. En otro tramo de su exposición la defensora indicó también que su cliente fue imputado de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y por la minoridad de la víctima y que esa cuestión nunca fue probada por la fiscalía, ya que no presentaron a lo largo de todo el proceso, documentación que avale ni el vínculo ni la edad de la víctima. Pidió también la invalidación de las declaraciones testimoniales de tres personas -la mujer y dos hijas del encartado- ya que no hubo incomunicación entre ellas y la menor atacada, asegurando que esas mujeres tomaron conocimiento anticipado de lo que había declarado la víctima en Cámara Gessel.
Por su parte para la Dra. Amalia Cassina lo único que aportó la fiscalía al debate fue el relato de la menor en Cámara Gessel pero a ello nunca le agregaron datos objetivos, verificables y científicos.
Más adelante aseguró que con los inconvenientes de salud que presenta el imputado -sufrió un ACV, es diabético y padece de insuficiencia cardíaca- hacen que sea impotente sexual, algo confirmado por el testimonio de un médico que fue convocado por esa defensa, desmintiendo así lo aseverado por la mujer del sujeto quien declaró que luego del ACV con su marido tenían relaciones sexuales dos o tres veces por semana.
Por todo ello también le pidió al Tribunal que arribe a un temperamento absolutorio; que tenga en cuenta la falta de antecedentes condenatorios del encausado; el estado de salud de un hombre de 57 años y que en caso de condena la misma sea morigerada con una prisión domiciliaria. Instando además que en caso de condena final, la misma sea por el mínimo de la pena sin tener en cuenta los agravantes por el vínculo y por la minoridad de la víctima, ya que esas cuestiones no fueron acreditadas con documentación por parte de la fiscalía.

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