Gendarmería dio detalles de los allanamientos en Frontera

Sucesos 21 de mayo de 2019 Por
También se concretaron en San Francisco. Casi 3 toneladas de carne en mal estado fueron incautadas. Los involucrados faenaban, acopiaban y comercializaban sin respetar las normas mínimas de salubridad.
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1 / 2 - Los vehículos incautados por el personal actuante. - Fotos: Gendarmería Nacional

Utilizaban químicos para alterar el color, olor y neutralizar la descomposición. El origen de la carne, era el 90% de animales muertos y el 10% de enfermos.


Los allanamientos que Gendarmería Nacional, que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, realizó de forma simultánea en nueve domicilios ubicados en Frontera y San Francisco el pasado viernes, permitieron decomisar 2.771 kilos de carne de origen animal en avanzado estado de descomposición no apta para consumo, informaron fuentes oficiales, no obstante, no dieron a conocer el nombre de los locales.
En el marco de una causa en infracción a la Ley 26.524, por orientación del Juzgado Federal de San Francisco y en coordinación con el Juzgado Federal de Rafaela, efectivos dependientes de la Agrupación XX "Córdoba" llevaron a cabo los múltiples allanamientos en carnicerías, depósitos e inmuebles ubicados en Frontera y San Francisco.
Con el apoyo de integrantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba y Bromatología Municipal, se secuestraron 2.771 kilos de productos cárnicos contaminados con químicos, sin poder garantizar el origen ya que carecían de todo tipo de documentación de amparo sanitario. Se extrajeron muestras que determinaron la prohibición de consumo.
Esta red dedicada a la faena y distribución, lavaba los animales, les aplicaban sustancias para adulterar el color y evitar la descomposición de los diferentes cortes que luego eran comercializados en carnicerías.
Los gendarmes también incautaron armas de fuego, municiones de diferentes calibres, computadoras, dispositivos móviles, vehículos, dinero en efectivo, freezers y caja de transporte empleada para depósito y documentación de interés a la causa.
El magistrado interviniente dispuso que se labren las actuaciones, se clausuren los comercios, se decomise la carne contaminada y que se proceda a la destrucción para evitar riesgos en el consumo que ponga en peligro la salud pública.

La ruta de la carne

El fiscal Luis María Viaut dio detalles de los allanamientos realizados a las nueve carnicerías que vendían carne en estado de descomposición. A raíz de distintos datos que llegaron a fiscalía, comenzaron la investigación conjuntamente con Gendarmería y después de varias tareas investigativas reunieron las pruebas suficientes que les llevaban a sospechar que se estaba cometiendo un delito ya que no se cumplían las normas de Senasa y Bromatología. Por esta razón solicitaron al Dr. Montesi, Juez Federal de San Francisco, las órdenes de allanamiento. Por el momento no hay personas detenidas. Se decomisaron 10 vehículos y 2.771 kilos de carne de origen animal en avanzado estado de descomposición no apta para consumo.
Los animales se faenaban en forma clandestina en Colonia San Pedro, Córdoba, posteriormente la trasladaban sin control ni transporte adecuado a la provincia de Santa Fe por Josefina, Frontera e ingresaban a San Francisco. Incluso faenaban animales ya muertos en el campo, los que vendían a un precio muy bajo. Para retrasar el proceso de descomposición de la carne, le ponían sulfito de sodio, una sustancia altamente cancerígena.

Más controles

La Asociación por el Medio Ambiente y su Dinámica (Amad) expresó su preocupación luego de que se conociera que varias carnicerías de San Francisco y Frontera vendían carne en mal estado y adulteraban la misma. Para la entidad ambientalista es "gravísima" la situación que reveló el operativo de Gendarmería Nacional que el pasado viernes allanó nueves locales. "Este procedimiento que detectó la venta para el consumo de carne en mal estado y contaminada con químicos en Frontera y San Francisco demuestra la necesidad de profundizar los controles bromatológicos en ambas ciudades", dijo Amad a través de un comunicado. Y pidió mayores controles: "El tamaño de la cantidad de kilogramos que se comercializaban y la impunidad con que se exponía a los consumidores poniendo en riesgo la salud de los mismos, hace necesario realizar chequeos de transportes de todo tipo de mercadería que ingresa a la ciudad, no solo carnes, sino también verduras por el alto grado de químicos que se utilizan. Ya numerosos profesionales de la salud, recomiendan para ciertos estados de salud no consumir carnes, lácteos y verduras por el alto grado de químicos que se utilizan en la producción y comercialización de los mismos. Si a esta situación, ya advertida por profesionales médicos, se le suma la venta de carne en mal estado en locales habilitados en Frontera y San Francisco, estamos ante una grave situación de riesgo sanitario, que merece un riguroso control".


Cinco imputados

Al menos cinco serán los imputados tras los nueve allanamientos que el viernes último Gendarmería Nacional realizó en San Francisco, Frontera (Santa Fe) y Colonia San Pedro, al norte del departamento San Justo, operativos en los cuales se secuestraron casi 3 toneladas de carne en mal estado.
De acuerdo a lo que pudo conocer La Voz de San Justo, los imputados son Sergio Valle y sus dos hijos; una persona de apellido Novara apodado "El Tuerto" y un tercero, de apellido Besuzo. Se aguarda que en los próximos días estas personas sean llamadas a prestar declaración indagatoria y allí se conocerá qué imputación les cabe.
Al primero de los mencionados le habrían secuestrado una importante cantidad de vehículos, en su mayoría camionetas, las que habrían sido utilizadas para el transporte de la carne desde la zona de Colonia San Pedro hasta Frontera. Además de los vehículos se han secuestrado tambores de aceite de 20 litros y varios freezers.
A estas personas se las investiga como presuntos infractores a los artículos 200 y 201 del Código Penal que se refiere al delito de envenenamiento del agua y adulteración de alimentos, que contempla una pena que va de los tres a los diez años de prisión.

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