Charlas de café

Locales 23 de abril de 2019 Por
Pascual y Vittorio, como tantos otros, son rafaelinos que se encuentran para conversar sobre la realidad política, económica y social.
cafe

Siempre priorizando en sus dichos a lo que sucede en su querida ciudad. Se trata de personajes de ficción y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Lo que no es ficción es la información que manejan. Para leer, relajarse, añorar los viejos tiempos, y reflexionar sobre los actuales…
P-¡Hola amigo, tanto tiempo!
V-¡Pascual querido! ¿Dónde te metiste? Se te extraña…
P-Mirá Vittorio. Primero que le estoy haciendo campaña a la Chocha…
V-Hacés bien. Es un tipazo. Un gringo auténticamente NyC, con códigos. Un tipo único. Pero entre nosotros, te pregunto. ¿Llega o no llega?
P-Yo trabajo para que llegue. Pero si no llega, le pega en el poste y es el número puesto para la próxima.
V-¡Pero cómo no tenemos más de éstos! Con experiencia, en muchas cosas. Es más, te menciono una solamente, y te pregunto: ¿Quién por ejemplo puede enseñarle sobre el tema de la cana, cuando estuvo 30 años en la Cooperadora Policial?
P-Sí. Ya lo sé. Te cuento otra. En las épocas en que a los móviles los ponían las cooperadoras, la Chocha se iba para Rosario, a los cementerios de los móviles. Elegía el que estaba menos hecho percha y lo traía. Después los arreglábamos y…¡Teníamos móviles!
V-Altro que. Sí que me acuerdo. Época de los grandes milicos como el Patito Grosso, el Patón Ávalo y otros tantos que tuvo esta querida institución.
P-Je. Y ahora aparecen pibes que proponen alegremente cambios en los cuadros de la Policía. Ma’decime. ¿Son estúpidos o se les corrió el moño?
V-Bueno Pascual, y además en qué otras ocupaciones andáis…?
P-El otro día me fui para Aurelia con un gringo grandote. Bueno, me fui es un decir, en realidad lo tuve que llevar.
V-¿Por?
P-Bueno, te cuento. El tipo vino y me dice: Usted que anda en la política, me tiene que ayudar. Y lo llevé.
V-Ah, bueno. ¿Pero cómo es el asunto? Por lo menos te hubiese llevado él a vos
P-Pero no! Dejame que te cuente. El pobre tipo se metió con unos "chicos malos", y se quedó sin campo y sin Toyota.
V-Madona Santa! ¿Y qué le dijiste?
P-Me mostró unos papeles. Y le prometí que lo iba a ayudar.
V-Hacés bien. Hacés bien. Contame después cómo te fue…
P-¿Y vos, todo bien?
V-Más o menos hombre. Por eso ando meta tecitos en vez del ristretto.
P-¿Te jodió la bagna del viernes?
V-¿La bagna? No, espectacular. Pasa que después la seguí con los chorizos a la grasa de los Yacuzza y terminé por darle al hígado lo que precisamente no necesitaba…
P-Vas a tener que bajar un cambio amigo.
V-Los que van a tener que bajar un cambio, o un par, son algunos graciosos que se creyeron piolas por divulgar el audio de whatsapp ese donde avisaba el lugar donde colocarían los radares. ¡Cómo estoy esperando el momento que empiecen a caer las multas!
P-No festejes antes de tiempo, Vittorio.
V-Bueno, sí. Todavía falta para que implementen el sistema.
P-No lo digo por eso…
V-Pero qué. ¿Vos te creés que los tipos van a desacelerar por educación repentina? No querido, acá somos hijos del rigor. Y hasta que no lleguen esos papelitos con las multas más saladas que una bondiola, no aprenderemos.
P-Te repito, no cantes victoria…
V-¿Pero por qué?
P-Porque cuando tengamos garantías que no se rompa la última pata de la mesa, no vamos a enderezar el tablero.
V-Explícate…
P-Estoy hablando del COBRO EFECTIVO de las multas. Sobre todo aquellas que marchan derechito a los juicios que después nadie paga… Bah, a todos nos cuesta caro…
V-Epa, nos estamos metiendo en camisa de once varas, y se me hace tarde.
P-Ta’ bien. Andá. Pero acordate bien de lo que te digo…
V-Por supuesto. Nos vemos en la próxima!

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