Mascardi: "La mayor satisfacción es el reconocimiento de los músicos"

Cultura 15 de abril de 2019 Por
Las ideas pueden surgir de repente o ser el producto de razonamientos, de búsquedas personales o grupales. Esa idea, ese proyecto, esa ilusión necesita de una organización, de un plan y una evaluación de riesgos, pérdidas y beneficios.
camara 1

Por Laura Serniotti, especial para Castellanos*. 
Poner en marcha ese sueño requiere un impulso interno que se corresponda con sus dimensiones y complejidad. Pero hacer realidad el deseo y sostenerlo por veinte años, es una tarea que despierta admiración, respeto y reconocimiento.
Hace veinte años que Alejandro Mascardi tuvo la iniciativa de organizar el Ciclo de Música de Cámara en el Teatro Lasserre de nuestra ciudad. Ininterrumpidamente convocó a numerosos grupos musicales con la consigna de ofrecer este género musical.
Vestido de impecable traje negro con corbata, abre las puertas del teatro una vez al mes de abril hasta noviembre. Desde horas tempranas de la tarde, recibe a los músicos para permitirles ensayar un poco más, probar cómo suena su música en la sala, ambientarse y afinar en el escenario o los camarines.
Su esposa, Susana Valenti, lo acompañó desde siempre en la boletería y recibiendo entradas. También lo acompaña después de los conciertos a cenar con los intérpretes. En muchas oportunidades, Mariana, su hija ofreció su ayuda en estas citas que tienen mucho de ritual familiar de domingo.
¿Qué moviliza a una persona a dedicar su esfuerzo, a ser constante en una propuesta como ésta, aun cuando no sean muchos los que la valoran, cuando los medios de comunicación masiva relegan este tipo de música, aun cuando no haya recompensa económica y muchas veces el debe sea más que el haber?
Para intentar vislumbrar la respuesta me propuse conocer los orígenes y la historia del Ciclo, pedirle a su hacedor, Alejandro Mascardi, que me lo cuente y con respeto y agradecimiento asomarme a mirar más de cerca las motivaciones, dificultades, estímulos y medios elegidos para haber podido instalar en la agenda cultural de la ciudad, un evento de características propias.
¿Cómo comenzó todo ésto?, le pregunté el primer domingo de abril, al inaugurar la 20ª temporada del Ciclo de música de Cámara,
- Noté que en la ciudad de Rafaela no se hacía nada de música clásica, que traer orquestas era difícil, pero con los grupos de música de cámara era más fácil. El primer concierto tuvo como músicos a un trío de clarinete, soprano y piano. Diez minutos antes que comenzara la función, comenzó a llover torrencialmente. Tanta fue el agua caída que se inundó el pasillo del teatro y las calles del Bulevar Lehmann tenían agua de bote a bote.
En un principio, pensó Alejandro, que esto era un mal presagio, pero todo estaba organizado. Decidieron empezar porque sentían que ya estaban comprometidos, involucrados.
Ese día llegaron al teatro treinta y tres personas.
-Si con esa lluvia vino tanta gente, esto debe ser una señal, ¿cómo no voy a seguir? reflexionó Mascardi.
Al principio fue programando por trimestre las diferentes presentaciones presentando los proyectos a la Comisión Directiva y a la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura. En esos tiempos no tenía muchos contactos y solicitaba a cada agrupación que llegaba a Rafaela, que le hicieran saber sobre otras.
Hoy ya tiene organizado un circuito de músicos que se inscriben solicitando su participación. Con estas propuestas, Mascardi organiza la cartelera anual.
Entre sus recuerdos, Alejandro reconoce que hubo gente que lo acompañó y nombra especialmente a Olga Borlle entre otros.
Sin embargo, la mayoría no perseveró y la tarea tuvo y tiene características solitarias.
El Centro Ciudad de Rafaela es la institución que presenta estos conciertos.
Ésta es una entidad cultural sin fines de lucro y se ha convertido en un referente de la actividad artístico –cultural de la ciudad. Se creó en el año 1932 y surgió gracias a un grupo de jóvenes. Entre aquellos primeros se cuentan a Mariano Quirós, B. Juan Lasserre, Antonio Terragni, José Amongero, entre otros. Su objetivo más importante, fue la difusión del teatro.
El Centro Ciudad de Rafaela formó la primera Orquesta Sinfónica de la ciudad que dirigieron los maestros Luis Ricci y Nicolás Providenti y organizó posteriormente, un Coro Mixto con la dirección del maestro Remo Pignoni.
Luego se formó una subcomisión de Amigos de la Música quienes se abocaron a desarrollar una intensa actividad para fomentar los conciertos y la danza. La Asociación de Amigos de la Música, estuvo integrada por Antonio Berta, Nelson Rosetti, el Dr. Oscar Ardiles y otros. Desde la década de los años noventa, esta comisión no funcionó más.
¿Cuál es la mayor satisfacción obtenida durante estos años?
La mayor satisfacción es el reconocimiento de los músicos, porque todos valoran mucho estos ciclos. Son pocos los ciclos en el país con estas características y lo son de períodos cortos.
¿Qué condiciones tiene que tener la persona que tome la posta de este ciclo alguna vez?
Mascardi no dudó: Que le guste la música, que sienta pasión. Es difícil encontrar gente así.
Al terminar esta frase, un público numeroso se agolpó en el hall de entrada del Teatro.
Faltaban muy pocos minutos para que comience el primer concierto del año. Le saqué unas fotos a él y a su esposa.
¿Te gustaría seguir contándome anécdotas?
Quedamos en encontrarnos el mes próximo, un buen rato antes del segundo concierto del año para desandar la historia. Durante estos veinte años, grupos musicales del país y del extranjero incluyeron en sus giras al Ciclo de Música de Cámara de Rafaela.
Músicos formados en universidades argentinas, europeas y de EE.UU. formaron parte de la lista de profesionales que brindaron su arte en el escenario del teatro Lasserre.
Recordar permite dimensionar los hechos y valorar las decisiones. Sea ésta la intención de estas notas. Gracias Alejandro por tu tiempo, por tus ganas, por tu amor a la música.
*La autora de esta entrevista es Licenciada en Teoría y crítica de la Música.

Te puede interesar