El mundo kinésico toma impulso

Especiales 13 de abril de 2019 Por
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Si bien se introdujo luego de la Primera y Segunda Guerra Mundial por la necesidad de rehabilitar a miles de heridos —y luego tuvo su florecimiento en los 60—, la kinesiología sigue siendo un campo de estudio joven.
Profesionales hablaron sobre distintos aspectos de esta disciplina que busca restablecer los movimientos del cuerpo que han sido afectados por algún motivo.
Ruth Baez (28 años), licenciada en kinesiología y fisiatría, formada en acupuntura, y docente del IUGR, confesó que su interés surgió luego de sufrir alteraciones posturales en la adolescencia. Baez se refirió así a los años de aprendizaje: "Se realizan prácticas pre-profesionales supervisadas donde los estudiantes aplican los conocimientos aprendidos pero en situación real ya que se trabaja con el modelo pedagógico de simulación y roles de situaciones en las que uno se pone en el papel de kinesiólogo, otro hace de paciente y viceversa. Estas prácticas son muy enriquecedoras ya que enfrentan al alumno a la realidad profesional", manifestó, valorando sus primeras experiencias.
Similares fueron los pasos iniciales de Leonel Bonifazi, joven graduado del IUGR que hoy desempeña su actividad en la Fundación Rosarina de Neuro-Rehabilitación. "Cuando cursaba la secundaria tuve una lesión deportiva y acudí a terapia kinésica. Desde ese momento me fui vinculando con el tema. Más tarde empecé a estudiar formalmente y me encantó la etapa de prácticas: en ese momento te surgen miles de preguntas. Todo lo que hacés es con total responsabilidad, sabiendo que ante la menor duda tenés que consultar a tu tutor", apuntó.
"Uno evalúa, interroga acerca del dolor y después hace el tratamiento. El paciente necesita expresarse y debemos escucharlo".
Los dos destacaron la importancia de una buena evaluación del paciente, no solo en lo que refiere a establecer el origen del dolor sino también en conocer, en parte, cómo se encuentra la persona emocionalmente: "Estamos al servicio de la gente y nuestra principal herramienta son las manos. Aplicás una determinada técnica y al establecer un contacto con la otra persona, al tocar al otro, se genera un vínculo de confianza que facilita también el trabajo con el paciente y los resultados que se esperan", agregó la licenciada Baez.
Bonifazi, por su parte, explicó: "Uno evalúa, interroga acerca del dolor y después utiliza herramientas específicas para cada patología. El paciente necesita expresarse: debemos escucharlo y, en base a eso, tratar de orientar la terapia kinésica".

Lo que viene

¿Qué desafíos enfrentan los kinesiólogos rosarinos en la actualidad? "Todavía dependemos de la derivación médica. Es importante que el kinesiólogo sepa qué herramientas terapéuticas utilizar para que la persona pueda mejorar, no sólo en cuanto a la sintomatología sino también en poder establecer cuál es la causa de la dolencia. Aún falta generar un enfoque multidisciplinar, cambiar el sistema de atención y revalorizar la profesión", manifestó Baez, respecto a los aspectos que deberían modificarse.
Su colega también lo observó: "Se gradúan cada vez más profesionales pero hay dificultades para encontrar un área laboral. Existe una sobredemanda, pero también sitios donde no se valora adecuadamente la parte kinésica o no se brinda un buen servicio. Algo a mejorar son los honorarios por parte de las obras sociales, darle mayor entidad a la profesión; también que los kinesiólogos unifiquen los criterios y empezar a pensar en nuevos lugares donde este saber puede ser útil", detalló Bonifazi.

Avances

En las últimas décadas hubo progresos significativos en materia kinésica con el surgimiento de métodos, técnicas y tratamientos de rehabilitación como por ejemplo: terapia de punto gatillo, punción seca, movilización neural y otras. Los alcances son cada vez mayores en áreas como rehabilitación cardiovascular, respiratoria, neurológica. ¿Qué beneficios brindaron esos adelantos? ¿Qué fenómenos se están dando en este estudio científico del movimiento humano?
Con algunos años más de rodaje como profesional y docente, Diego Bordachar —licenciado en kinesiología y fisiatría, especializado en rehabilitación en ortopedia y traumatología y docente del IUGR— habló acerca de estos cambios y sus repercusiones: "En el ámbito de la kinesiología músculo-esquelética estamos haciendo hincapié en una atención personalizada que parte de una correcta evaluación, del examen físico e interrogatorio. A partir de allí se propone terapéutica específica. En ese sentido, las terapias manuales han dado un gran aporte: tienen justificación anatómica, biomecánica y neurofisiológica. Pueden aliviar el dolor crónico y facilitar que el paciente pueda o logre hacer ejercicio sin padecerlo. Técnicas de punto gatillo, liberación miofascial, movilización articular y movilización neural son grandes herramientas de terapia manual". Además dio cuenta de adelantos en el ámbito de la kinesiología cardiorrespiratoria donde "se demostró científicamente que la intervención kinésica puede disminuir cuestiones referidas a la estadía de tiempo de internación luego de un posoperatorio, o ser efectiva en situaciones de una crisis asmática, por ejemplo".
En cuanto al rol en la rehabilitación neurológica, Bordachar agregó: "Quizás en lo referente a la neurología es donde más se está haciendo evidente la necesidad de un kinesiólogo porque fundamentalmente un paciente que ha tenido una afección neurológica no se mueve. Esa situación requiere un profesional que lo asista y ayude a movilizarse", completó.

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