Aunque todos callen, hablarán las rubias…

Culto Católico 11 de marzo de 2019 Por
Para los que no lo saben, La Fiesta de la Vendimia es una tradicional celebración que, año tras año, se realiza en la hermosa provincia de Mendoza, ubicada al pie de la Cordillera de los Andes.

Se trata de un festival donde, desde sus orígenes, ha habido de todo: folclore, danza, presentaciones teatrales pero que, a pesar del paso del tiempo y del mundanal ruido, hay algo que siempre se mantuvo incólume: la devoción a la Virgen Santísima, característica del pueblo cuyano. Allí, año tras año, al comenzar el carrusel presidido por la Madre de Dios, el encargado de la Federación Gaucha que acompañará la imagen de Nuestra Señora de la Carrodilla, se acerca hasta el palco del gobernador y pide permiso para comenzar con los carruajes.

Este año, el actual gobernador, para ser más “inclusivo” y políticamente correcto, resolvió que la Virgen fuera al final de todo el carrusel, detrás del rey “gay”, sola y sin pena ni gloria.

Walter Riesco, Presidente de la Federación Gaucha del sur mendocino dijo:

“Dejaron que pasaran toda clase de cosas antes de la Virgen de la Carrodilla (…).Dormimos en carpas, estuvimos más de 6 horas preparados y esperando para que nos dijeran que íbamos al final, y que primero iban el rey gay, las comparsas, los pañuelos verdes y al final nuestra madre espiritual la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos cuando siempre ha sido el estandarte de nuestra patria (…). Sentimos que algo no estaba muy bien debido a que la policía nos rodeaba, maltratándonos, veíamos como nos ponían vallas para que no avanzáramos y tenían su mano puesta en su arma como si fuéramos delincuentes, nos hirieron no solo de manera tradicional sino también como personas (…). Es una mutilación a la cultura, no puedo entender cómo toda la diversidad es más importante que nuestra bandera (…). Nos están convirtiendo en una colonia, lamentablemente sabemos al mando de quien vamos a estar”, dijo Walter Riesco, Presidente de la Federación Gaucha del sur mendocino.

Y tiene razón el hombre, pero está desactualizado. No estamos convirtiéndonos en una colonia. Ya lo somos hace años.

Pero como siguen existiendo decisiones individuales y viriles, una de esas varonas que aún existen, gritó. Porque aunque todos callen, hablarán las piedras, o las rubias… según aquello que dijo el Señor (Lc 9,40). Sí: una jovencita de apenas 19 años, Luz Martina Mercol, luego de ser elegida vice-reina de la Vendimia, tomó el micrófono y antes de hacer un agradecimiento, rezó en alta voz elBendita sea tu pureza que desde niños aprendimos, haciendo profesión pública de su fe mariana. ¿Los organizadores? Boquiabiertos, claro. 

 Demos gracias a Dios que aún hay gente que no se doblega y que no permanece indiferente.

Chapeau para esta jovencita, que será recompensada por la Madre del Cielo

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

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