Tamberos cooperativos generan biogás con desechos orgánicos

Mutualismo 28 de febrero de 2019 Por
Una cooperativa de la localidad de Monje está implementando un novedoso sistema para generar biogás a partir de los desechos orgánicos de su actividad.
PAGINA 20 ABAJO
La planta instalada en la cooperativa de Monje.

La Cooperativa Agrícola Ganadera Tambera Ltda. de la localidad de Monje, provincia de Santa Fe, está implementando un sistema de generación de energía eléctrica a partir de los desechos generados por la actividad ganadera, como forma de reducción de costos y de cuidado del medio ambiente.
La cooperativa integra más de 500 socios y se dedica el acopio, venta de insumos, semillas, cerdos, alimentos balanceados, combustible, laboratorio e industrias como aceitera y planta de metilado. Estas actividades generan subproductos que normalmente son desechados, pero a partir de este proceso de innovación tecnológica, los cooperativistas construyeron un biodigestor; un espacio aislado donde se produce la descomposición de los desechos, proceso químico que genera el gas metano, utilizado luego como combustible para la generación eléctrica.
Otra opción que los cooperativistas están analizando en el contexto de la reutilización de material orgánico, es la de utilizar biodiésel para uso interno en los vehículos de la cooperativa.

En Mendoza

En el departamento de San Rafael, provincia de Mendoza, los productores nucleados en las cooperativas "La Línea" y "Fruderpa" construyeron mediante un apoyo del Estado, una planta industrial que procesa la fruta en pulpa no-perecedera, para su comercialización.
En este novedoso proyecto, el Estado provee los recursos para la construcción de la planta industrial (que se mantiene en su propiedad), pero su gestión y usufructo está en mano de los cooperativistas, asegurando que las ganancias sean distribuidas equitativamente entre los productores.
Otro aspecto importante a destacar del proyecto, iniciado en 2013, es que toda la maquinaria que compone la pulpera fue realizada en la misma provincia por industrias locales, bajo la supervisión del INTI.
Además de procesar las frutas producidas por las cooperativas (en un principio damasco y durazno), la planta recibe también mercadería excedente de otros productores, que venden la fruta que no llegan a comercializar a las cooperativas, para ser procesadas en su planta.
En este sentido, las entidades proyectan desarrollar negocios conjuntos con productores e industrias de capital privado de la región, apuntando a generar un mayor volumen de producción que beneficie el margen de ganancia de la planta que gestionan solidariamente.

Te puede interesar