Solidaridad, una clave del sistema mutual

Mutualismo 14 de febrero de 2019 Por
PAGINA 20 ABAJO
Nicanor Quinteros, protagonista de una emotiva historia.

Trabajadores del Banco Nación junto a su mutual, luego de enterarse de la historia de Nicanor, el chico de 12 años de la localidad de Pocito que creó la escuela comunitaria "Patria Unidad" para enseñar a los niños de su barrio, decidieron buscar maneras de aportar solidariamente a esa experiencia.
Recientemente, los mutualistas comenzaron a construir una sala para que los chicos cuenten con un mejor espacio donde compartir las clases, con una inversión cercana a los 500 mil pesos esperan cumplir el sueño del joven antes del inicio de las clases en marzo.
Nicanor Quinteros, conocido en el barrio Las Piedritas como "El Nico", comenzó a recibir a sus vecinos en el fondo de la casa de su abuela Ramona, donde comparte con ellos lo que aprende en su escuela, brindando también una merienda para los chicos, todos ellos de hogares humildes. También comenzó a recibir a mayores de edad quienes no tuvieron la oportunidad de terminar sus estudios.
"Vinimos el año pasado para traerle un pizarrón y una bandera de ceremonia y nos enteramos de cuál era el sueño de Nico. Sabíamos que hubo muchas promesas para construirle este espacio que tanto quería, pero nadie lo hizo. Este año cuando volvimos nos dimos cuenta de que todo seguía igual y por eso decidimos ayudar", explicó Salvador Gregory, exgerente de la entidad.

En Misiones

La Cooperativa de Trabajo "Misioneritas" Limitada, de la provincia de Misiones, integra a 150 mujeres quienes, a través del trabajo solidario y la construcción colectiva, encuentran un refugio y una salida ante situaciones de violencia de género. Las cooperativistas trabajan en parquizados, desmalezamientos, poda y pintura y brindan sus servicios a entidades públicas, privadas y clientes particulares.
La empresa de trabajo asociado está compuesta por 150 trabajadoras, pero al día de hoy solo 70 están actualmente brindando servicios, otras 80 se encuentran contenidas por la cooperativa pero todavía esperan una salida laboral para lograr la independencia económica necesaria para salir definitivamente de las situaciones de abuso físico y mental que viven.
Además de brindar una salida laboral a sus asociadas, la cooperativa ofrece un espacio de contención psicológica y de asesoría para ayudar a las víctimas a presentar las denuncias pertinentes. En ese sentido, las cooperativistas proyectan la construcción de una casa refugio para asistir a aquellas mujeres que no pueden escapar de las situaciones de violencia por no poseer recursos para asegurarse una vivienda.

Te puede interesar