"Es una satisfacción enorme"

Deportes 12 de febrero de 2019 Por
Asi lo manifestó Marcelo Ciarrocchi sobre su incorporación al equipo oficial Citroën en la categoría más tecnológica de Sudamérica: el Súper TC 2000. Después de un 2018 brillante, fue campeón de TC 2000 con el C4 Lounge. Además, analizó la temporada 2018 y los nuevos desafíos para 2019.
Ciarrocchi
Marcelo Ciarrocchi es el segundo piloto oficial del Equipo Citroën de Súper TC 2000 en 2019.

Después de coronar una gran temporada en TC 2000 donde sumó 5 triunfos -fue el piloto más ganador, subió 8 veces al podio, marcando 3 pole position y 7 récords de vuelta- que le valieron un campeonato, Marcelo Ciarrocchi se prepara para un salto cualitativo en su trayectoria deportiva. De manera oficial se confirmó su ingreso al Citroën Racing STC 2000 Team para 2019. Bajo la tutela general de Javier Ciabattari y la dirección deportiva de Alberto Scarazzini, será uno de los encargados en conducir los C4 Lounge oficiales.
- ¿Qué perspectiva tenés, transcurridos unos meses, del torneo que ganaste?
- Ganar un campeonato, primero es una felicidad enorme y creo que es el conjunto de muchas cosas. Una sumatoria. Si miro mi año deportivo fue importante ganar de entrada de manera tan contundente como lo hicimos y sumar muchos puntos para demostrar nuestras aspiraciones. Después, con el correr de las fechas hubo una merma de resultados pero no fue un bajón deportivo o de performance… sino que simplemente no se dieron los resultados. Nunca bajamos los brazos. Supimos reinventarnos para fortalecer las virtudes y corregir los defectos, minimizarlos, y revertir lo que no se estaba dando en pista. Desde la carrera de La Plata -cuando nos trajimos las manos vacías y perdimos la punta del campeonato- en adelante supimos qué hacer y cómo. El tercio final del campeonato fue una demostración: nuestro potencial estaba intacto. Esa contundencia fue clara y eso es reflejo de un trabajo en equipo de mecánicos, técnicos, ingenieros… y de todos los que forman parte del Citroën Racing Team.
- ¿En el plano más íntimo qué representa?
- Soy muy agradecido y a lo largo de mi trayectoria me distinguieron muchas veces y me valoraron… pero es verdad que desde que volví de Europa no tuve un título, un campeonato para reafirmar ese reconocimiento. Siempre tuve el potencial pero no lo consolidaba. Este campeonato es un giro en mi carrera profesional y espero que se transforme en un salto cualitativo para conquistar logros mayores.
- ¿Llegaste muy presionado a la carrera final donde se definió el torneo? La diferencia con tu rival era mínima y no había margen de error…
- Llegué a Paraná sabiendo que quería ganar la ultima carrera para no dejar dudas. Creo que las cosas se simplificaron cuando hicimos el mejor tiempo de clasificación el sábado. Nos preocupamos en tener el mejor auto del fin de semana, el C4 Lounge anduvo a la perfección y me permitió marcar diferencias claras. Si se mira todo el año fuimos protagonistas en cada salida a pista y siempre por encima de nuestros rivales directos de campeonato. Las últimas vueltas de carrera -siempre las más peligrosas ante las mínimas distracciones- lo tenía a Cachi muy atento en la radio haciendo hincapie en no desconcentrarme. La sensación que me invadió en ese momento fue "está ahí, al alcance de la mano" y me vinieron las imágenes de todos los esfuerzos que hice para llegar hasta acá y toda la gente que me apoyó. Pero no lo sentí como un peso, una mochila, lo viví intensamente, con alegría. Cuando me pusieron el cartel de última vuelta solo estuve atento al auto y a la conducción. Todos trabajamos de la mejor manera y era alcanzar la recompensa esperada a tanto sacrificio.
- Que se sume a tu coronación el Campeonato de Marcas y también el de Equipos debe tener un sabor muy especial. Más no se podía ganar…
- Ganar esta triple corona con el Citroën Racing Team es un logro muy importante, sobre todo en el año del debut del C4 Lounge como representante de la Marca. Un año inolvidable donde también mis compañeros demostraron las virtudes del auto. No fue casualidad. Me llena de orgullo estar asociado a una marca de esta jerarquía y formar parte de un grupo humano y técnico increíble, con el que no podes no identificarte. Profesionales con una capacidad de trabajo que pocas veces vi en mi carrera. Me gusta dejar mi nombre inscripto en el primer campeonato que obtiene el modelo en nuestro país.
- ¿Qué destacás como atributos del auto?
- El auto está bien concebido desde el modelo de calle y eso es decisivo. Es un auto moderno, eficaz y veloz. Nació ganador, lo pusimos en pista y en un solo entrenamiento ya estábamos peleando la punta. Esa primera carrera nos permitió viuslumbrar un gran año. Desde la butaca del conductor es un auto sincero, franco, predecible, que hace lo que le pedís… y tremendamente rápido como nos gusta a todos los pilotos. Disfruté mucho manejarlo.
- ¿Cuánto influyó estar en una estructura como el Citroën Racing Team PSG?
- Determinante. Es un conjunto de profesionales invalorables. Desde Javier Ciabattari, como principal responsable del equipo, un tipo técnicamenrte increíble, capaz de dar vuelta una situación complicada y ponerte a disposición la mejor herramienta de trabajo. Rápido y efectivo, un dotado… no hay muchas personas con su capacidad en nuestro medio. Es un lujo trabajar con él, un gran luchador con un tremendo espíritu de superación que lo hace evolucionar siempre, no se detiene nunca. Alberto Scarazzini es un caso especial en este deporte, un sabio que tiene una trayectoria que pocos pueden igualar. Calculador como pocos, siempre un paso adelante, lo tengo en la radio y siempre es la palabra justa en el momento indicado. En esos detalles, que él conoce como nadie, se ganan las carreras y se definen campeonatos. Y no puedo dejar de mencionar a Walter Bosano que trabaja de manera directa conmigo. Es una guía, mis ojos dentro del automovilismo, mi consejero. Las decisiones de mi carrera deportiva pasan por el parecer de Walter. Me conoce desde chico y tiene la palabra justa para todo lo que hay hacer arriba… y abajo del auto. Estamos todos los días en contacto, es la persona de consulta permanente.
- ¿Cuál es la primera imagen en la memoria donde te relacionás con los autos, con las carreras?
- Es clara y me veo andando en karting, pero también iba a las carreras, me encantaba verlas, acompañaba a mi papá; después seguí desde la tribuna al TC 2000 en la época del Flaco Traverso -un gran momento de la categoría-… y más de grande a la Fórmula 1. Era fanático de Ayrton Senna. Mi vida, desde siempre, está ligada a los autos y a las carreras.
- ¿Y cuándo se transforma la pasión en una vocación, en un trabajo?
- Primero hay un quiebre desde el momento en que -siendo niño- estás a gusto andando rápido, hay una sensación muy difícil de explicar que es llevar el vehículo en el que estás manejando, al límite. Saber que más rápido no se puede ir y disfrutás de eso y buscás hacerlo continuamente. Me pasó enseguida con el karting… había algo ahí. Cuando tenés razonamiento, pensás: "Es lo que más me gusta y quiero dedicarme a ésto, quiero que sea mi medio de vida… quiero ser piloto profesional. Quiero estar más tiempo arriba que abajo del auto".
- Gran parte de tu experiencia como piloto la forjaste desde chico en Europa, ¿qué cosas pensás que te aportó y te sirvieron para alcanzar este campeonato?
- Mi etapa europea es uno de los tantos capítulos que tuve para alcanzar esta madurez como piloto. Desde que llegué hasta que me volví tuve un click. Reafirmé la creencia en mis condiciones -y me costó entenderlo… eso de sentirme capaz de poder ser un buen piloto, rápido y eficaz- me nutrió técnicamete. Hay muchísimas cuestiones que después uno pone en práctica casi sin darse cuenta, de manera natural. Como el momento de clasificar dónde ponés todo en una sola vuelta y sin posibilidad de error. Seguramente hay muchas cuestiones técnicas que hoy utilizo naturalmente sin saber cómo llegaron a mí… pero que las uso cuando hacen falta porque sé que están.
- Y este 2019 llega con la confirmación de tu incorporación al Citroën Racing STC 2000 Team…
- Es una satisfacción enorme poder materializar esta oportunidad. Trabajé y giré en 2018 en varias oportunidades -como piloto invitado- con el C4 Lounge de STC 2000. Conozco el auto y conozco al equipo. No voy a desaprovechar esta oportunidad.

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