"Gobiernos aborden con decisión causas de la trata"

Culto Católico 11 de febrero de 2019 Por
Al término del Ángelus dominical, Francisco lanzó un apremiante llamamiento instando a unir fuerzas para erradicar la plaga de la trata de personas.
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En el Ángelus dominical del segundo domingo de febrero, el Papa Francisco recordó que hace dos días, en la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, se celebró la quinta Jornada Mundial contra la Trata de Personas cuyo lema este año es "Juntos contra la trata". "Es una invitación a unir fuerzas para superar este desafío", dijo Francisco.
El Papa agradece "a quienes luchan en este frente", de manera especial "a tantas religiosas". Y seguidamente reitera su apremiante llamamiento a los gobiernos para que afronten esta plaga:
"Hago un llamamiento especial a los gobiernos para que aborden con decisión las causas de este flagelo y protejan a las víctimas"
Francisco evidencia que "todos podemos y debemos trabajar para denunciar los casos de explotación y esclavitud de hombres, mujeres y niños", y agrega que la "fuerza" que sostiene nuestro compromiso común es la oración.
De ahí su invitación a rezar juntos a la esclava Santa la oración distribuida en la plaza de San Pedro: "Santa Josefina Bakhita, de niña fuiste vendida como esclava y tuviste que enfrentar dificultades y sufrimientos indecibles. Una vez liberada de tu esclavitud física, encontraste la verdadera redención en el encuentro con Cristo y su Iglesia. Santa Josefina Bakhita, ayuda a todos los que están atrapados en la esclavitud. En su nombre, intercede ante el Dios de la misericordia, para que se rompan las cadenas de su cautiverio".
"Que Dios libere a todos aquellos que han sido amenazados, heridos o maltratados por la trata y por el tráfico de seres humanos. Porta alivio a aquellos que sobreviven a esta esclavitud y enseñales a ver a Jesús como un modelo de fe y esperanza, para que puedan sanar sus heridas".
"Te suplicamos que reces e intercedas por todos nosotros: para que no caigamos en la indiferencia, para abramos los ojos y podamos mirar las miserias y las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de su dignidad y libertad y escuchar su grito de ayuda. Amén".
Reflexionando sobre el Evangelio de Lucas, que relata la llamada de Jesús a Pedro, el Papa en su catequesis invita a responder al Señor, como Pedro, con fe y disponibilidad para colaborar en su misión.
Francisco recuerda que no obstante Simón Pedro había pasado la noche en el mar sin pescar nada, no dudó en echar nuevamente las redes cuando se lo pidió Jesús. Y ésta, explica el Obispo de Roma, "es la respuesta de fe, que también nosotros estamos llamados a dar; es la actitud de disponibilidad que el Señor pide a todos sus discípulos, especialmente a los que tienen tareas de responsabilidad en la Iglesia".
La obediencia confiada de Pedro produjo un resultado prodigioso – evidencia el Papa, "una pesca milagrosa, signo del poder de la palabra de Jesús" porque, explica, "cuando nos ponemos generosamente a su servicio, Él hace grandes cosas en nosotros". Y agrega: "Nos pide que lo acojamos en el barco de nuestras vidas, que compartamos con él y que naveguemos por un mar nuevo, que se revela lleno de sorpresas".
El Pontífice afirma que la invitación de Jesús "a entrar mar adentro en la humanidad de nuestro tiempo, a ser testigos de la bondad y de la misericordia, da un nuevo sentido a nuestra existencia, que a menudo corre el riesgo de aplastarse sobre sí misma". Y como Simón, también nosotros "podemos quedarnos sorprendidos y titubeantes ante la llamada que nos dirige el divino Maestro, y nos sentimos tentados a rechazarla por nuestra inadecuación".
Jesús animó a Pedro diciéndole: "No tengas miedo; desde ahora serás pescador de hombres", recuerda el Papa, "porque Dios, si confiamos en Él, nos libera de nuestro pecado y nos abre un nuevo horizonte: colaborar en su misión".
"El mayor milagro que Jesús realizó por Simón y los demás pescadores decepcionados y cansados no es tanto la red llena de peces como el haberles ayudado a no ser víctimas de la decepción y del desaliento ante las derrotas", precisa el Papa. Y concluye pidiéndole a la Virgen Santa que fue modelo de pronta adhesión a la voluntad de Dios, que "nos ayude a sentir la fascinación de la llamada del Señor y nos haga disponibles para colaborar con Él para difundir por todas partes su palabra de salvación".

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