El origen del festejo del día de los enamorados

Locales 11 de febrero de 2019 Por
San Valentín

El Día de San Valentín comenzó como una conmemoración y con el correr del tiempo se trasladó con otros símbolos a la consideración popular. Actualmente se menciona también como el día de los enamorados, motivo por el cual las parejas se obsequian presentes sencillos, de realización casera como una carta, hasta grandes y costosos regalos.

San Valentín era un sacerdote que hacia el siglo III ejercía en Roma, donde el emperador Claudio II decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras.

Entonces el sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Así celebraba en secreto matrimonios; de ahí que se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados y que su día sea también el de los enamorados.

Luego de casar a matrimonios jóvenes, el emperador lo encarceló y un oficial quiso ponerlo a prueba. Lo retó a que devolviese la vista a su hija Julia, que había nacido ciega. Valentín aceptó y le devolvió la vista.
Valentín siguió preso y lo ejecutaron el 14 de febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos. Pero lo de hacer regalos como flores o bombones es algo del siglo XX. Es por eso que se considera a San Valentín el patrón de los enamorados.

Después de que el papa Gelasio I designara el 14 de febrero de 494 el primer día oficial de San Valentín, la festividad fue incluida en el calendario litúrgico tradicional y fue celebrada por la Iglesia católica en los siguientes 15 siglos.

Pero en 1969, bajo el pontificado de Pablo IV y después del Concilio Vaticano II, fue eliminado del calendario. Así pasó a ser una fecha con santo pero sin celebración. Pero ya era tarde. El festejo había echado raíces en varias sociedades.

En el siglo XX se convirtió en un gran negocio, cuando la revolución industrial permitió la producción en cadena de tarjetas de felicitación, uno de los regalos más frecuentes del Día de San Valentín. Los nuevos tiempos, la tecnología y las redes sociales hicieron el resto en estos tiempos donde estar enamorado es una celebración.

Te puede interesar