Agustín Ferrero: Un precoz artista que ya mostró su talento en la ciudad

Cultura 09 de febrero de 2019 Por
Con tan solo 20 años, Agustín ya realizó más de 200 trabajos de excelente nivel, que recibieron premios, excelentes críticas –parte fueron adquiridos por particulares- en el contexto de su participación en exposiciones y muestra. La más reciente, concretada en la Sala Cultural "Antonio Terragni".
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El joven artista rafaelino durante una de las jornadas de exposición en la Sala Cultural Antonio Terragni. - N. Gramaglia

El joven Agustín Ferrero, rafaelino, de pocas pero profundas palabras, se expresa -como muy pocos a su edad- con extraordinaria sensibilidad y muy buen nivel técnico a través del dibujo y la pintura, una pasión que descubrió cuando apenas contaba con 11 años de edad.
En aquel tiempo, el niño que ya mostraba una facilidad innata para ejecutar trazos y formas, jugar con los colores, buceando en la natural inquietud de su etapa vital se topó con algunos libros viejos, apilados entre las pertenencias que en algún recodo del hogar familiar guardaba su madre Stella. Eran recopilaciones de obras de los grandes autores del dibujo y la pintura universal.
Algo revolucionó el interior de ese espíritu y alma viva e inmediatamente se hizo la luz: "Así empecé", cuenta Agustín, entre tímidas risas cargadas de frescura. "Copiando trabajos de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Vicent van Gogh", memora. Menuda forma de comenzar.
De inmediato comenzó a canalizar todo lo que le sucedía en el taller de la profesora Liliana Giraudo, para luego participar de los talleres del Liceo Municipal "Miguel Flores", durante sus años de estudiante secundario. En ese tiempo, uno de sus trabajos ya tuvo el reconocimiento que ameritó participar de una primera exposición.
"Apenas terminé la secundaria me fui a Rosario", prosigue el joven en la amena charla con CASTELLANOS. "Allí estuve el primer año en el taller con Rodolfo Perassi, de dibujo y de pintura, para luego ya a partir del segundo año comenzar a cursar la Licenciatura en Bellas Artes en la Universidad Nacional, que actualmente continúo".
A fines de 2018, Agustín Ferrero tuvo la posibilidad de ofrecer su primera exposición individual. Fue en la Sala Cultural "Antonio Terragni", oportunidad en que muchos rafaelinos conocieron y quedaron impactados por sus obras. "Pude vender varias", asegura el protagonista.
Las fuentes de inspiración del joven son infinitas. "Me inspiro en todo, personas, amigos, viajes, en fin, las vivencias", admite. Comprendiendo ese amplio abanico tanto "trabajos que ya proyecto con cierta anticipación como aquellos que son improvisados". Agustín prefiere el silencio, la soledad y la magia de las madrugadas para trabajar: "Por lo general pinto o dibujo a partir de la una, dos de la mañana", precisa. Por el momento, sus técnicas y elementos son el grafito, la lapicera y el claroscuro para los dibujos, y el óleo para las pinturas. "Tengo ya más de 200 trabajos", contesta ante la requisitoria pertinente. Sobre las preferencias en cuanto a lugares, manifiesta su inclinación por los edificios históricos, por encima de las formas de la modernidad.
El futuro no marca límites: "tengo pensado hacer una exposición en Rosario a mediados de año", cuenta sobre lo inmediato. Pero ampliando la perspectiva asegura "me encantaría conocer Europa, y porqué no, vivir un tiempo allí", manifiesta. Agustín Ferrero, un talento tangible y presente. Con un futuro sin fronteras delimitadas.

Sobre la Sala

La Sala Cultural Antonio Terragni, un lugar ideado como homenaje a quien dedicara su vida a la educación, el arte, el periodismo y la cultura en general. Ubicado en calle Brown 233 -planta alta- el predio ofrece como primera actividad una muestra de esculturas del mismo Terragni. Su hijo Marco Antonio, prestigioso jurista de fama internacional también despunta su pasión por el arte a través de la sala, en lo personal en su pasión: La fotografía. A lo largo de los últimos años, fue sede de expresiones de acceso libre y gratuito, abierto a todas las tendencias, priorizando la promoción de los artistas de la zona. Agustín se despidió de la entrevista con un gesto de reconocimiento: "Fue una experiencia extraordinaria, le estoy muy agradecido al Doctor Marco Antonio, hoy no es sencillo que alguien ofrezca un lugar como ese, que además en lo personal me ha dado la confianza para poder seguir mostrando".

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