El equipo de todos

Enfoques 09 de febrero de 2019 Por
ENFOQUES PAGINA 2

Por Marcos Corach. - Jefe de gabinete de la Municipalidad de Rafaela.

Una de las características que hacen de Rafaela una ciudad de la que todos los rafaelinos estamos orgullosos -entre tantas otras como el esfuerzo de sus emprendedores, la acción de sus instituciones de la sociedad civil y la capacidad de sobreponerse a las adversidades- es el amplio debate público que se vive en ella. Para decirlo de modo más sencillo: nuestra ciudad es grande, pero nos conocemos todos. Y podemos debatir nuestros problemas y sus soluciones en cada café, en la puerta de los supermercados, en nuestros clubes o en nuestras plazas. Gran parte de esa potente cualidad es también gracias al histórico aporte que hace el periodismo local para mantener un vigoroso debate, que no por profundo deja de ser respetuoso, basado en un diálogo franco y estimulante para todos. 
En este sentido, estoy convencido que todos debemos cuidar estas formas, que nos constituyen y hacen de Rafaela un ejemplo para la provincia y para toda la Argentina. Y es por ello que estas líneas vienen a debatir, el editorial publicado anteayer en este diario titulado "Tropezar con la misma piedra". Muchas de las opiniones allí vertidas las comparto, como por ejemplo la responsabilidad primaria de "la política" en los sistemas democráticos en el manejo de las cuestiones estatales y sus agencias, por ejemplo, la policía, cosa que parece que hace tiempo han dejado de hacer . Es innegable que "la política" tiene una responsabilidad mayor en esto que un ciudadano común e incluso que una organización de la sociedad civil o un protagonista de la esfera pública como el periodismo. 
Y también comparto, por supuesto, que no hay –a la hora de debatir la inseguridad- que tirar la pelota a la tribuna o alentar posiciones demagógicas y simplistas. Lamentablemente, el editorial publicado anteayer ayer cae en ese lugar con esta crítica que hace. Porque criticando a la política iguala a todos los políticos, metiéndolos en la misma bolsa. Y eso es simplista y demagógico. 
La responsabilidad primaria y absoluta del accionar de la policía corresponde al Gobierno provincial encabezado por el gobernador Lifschitz y seguido por su ministro Pullaro. Sus representantes locales tampoco dan respuestas Ellos, y nadie más, son los únicos constitucionalmente habilitados a través del voto popular con el que ganaron una elección a garantizar su buen funcionamiento. El resto de los políticos, sea quienes estamos en el Poder Ejecutivo local o los concejales, podemos y debemos aportar, colaborar y criticar cuando lo creemos conveniente. Pero nunca podremos reemplazar a la conducción política en el manejo de la policía santafesina. 
Por último: cualquier dirigente político tiene la obligación y la responsabilidad de ejercer dos funciones. Una es, podemos llamarla, "pedagógica". Me refiero a aquella con la que el político traza un horizonte de futuro e invita a su sociedad a marchar en su búsqueda. La otra función es la "representativa": escuchar y ser la voz de su ciudad en sus demandas, preocupaciones, sueños y deseos. Los mejores políticos son aquellos que pueden equilibrar estas dos funciones en la mayor cantidad de temas. 
Estoy profundamente convencido que nuestro intendente Luis Castellano y nuestros concejales, de todos los partidos, al solicitar el cambio del titular de la Regional V -como último eslabón de una larguísima serie de pedidos al gobierno provincial- estuvieron muy lejos de "tirar la pelota a la tribuna". Bien por el contrario, fueron la voz de todos nuestros vecinos, cansados y hartos de la faltas de respuestas de quienes deben darlas. Lo que hicieron fue, precisamente, como también hizo el editorial de este diario ayer, tratar de parar la pelota para que gane el equipo de todos: Rafaela.

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