Acevedo visitó "Sueño Dorado" y otras empresas locales

Locales 06 de diciembre de 2018 Por
Fue un gesto de solidaridad del presidente de la UIA con la compañía afectada por un grave incendio el pasado 22 de setiembre. La empresa local aún no recibió ningún tipo de colaboración estatal, como sí ocurrió con otras firmas siniestradas.
sueño dorado
- Gentileza CCIRR

En medio de la apretada agenda que cumplió ayer en Rafaela y que incluyó visitas a distintas plantas fabriles, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Miguel Acevedo, visitó la planta de la empresa fabricante de colchones Sueño Dorado, en el Parque Industrial rafaelino. Acevedo, acompañado por el presidente de FISFE, Guillermo Moretti; por el titular del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región, Andrés Ferrero; el economista jefe de la UIA, Diego Coatz y el presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela, Mauricio Rizzotto, fue recibido por Adolfo Hartman, su esposa y los dos hijos del matrimonio, quienes vienen llevando adelante la gestión de Sueño Dorado.
Además de visitar esa, el titular de la UIA también recorrió otras plantas fabriles. La delegación estuvo en la fábrica de la empresa IMAI, en avenida Luis Fanti, donde fueron recibido por Rodolfo Faraudello, su presidente. Y posteriormente también estuvieron en las instalaciones del INTI Rafaela, donde pudieron conocer la impresora 3D para metales EOS de origen alemán y la impresora FORTUS 3D para polímeros y plástico del Centro Tecnológico Rafaela (un proyecto desarrollado por ACDICAR para brindar servicios de fabricación de prototipos, matricería, y nuevas piezas mediante la utilización de impresoras 3D para las empresas locales y de la región), además del tomógrafo de alta resolución para uso científico-industrial que INTI había adquirido junto a UTN Rafaela con financiamiento de la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En Sueño Dorado

En la recorrida por la planta de fabricación de colchones, Acevedo fue interiorizado sobre la producción que tenía Sueño Dorado hasta el 22 de setiembre, día en que sufrió un grave incendio que afectó 3 mil metros cuadrados de la planta, destruyendo maquinarias y tres galpones, y provocando cuantiosas pérdidas, de las que ahora la empresa trata de recuperarse. Si bien recuperó parcialmente su producción, está todavía en el esfuerzo importante que implica iniciar las tareas de reconstrucción. Aquel infausto 22 de setiembre más del 40% del total de la planta fue arrasada por el incendio, en un momento muy especial en que se hallaba en un momento de expansión, con nuevos proyectos y un nivel de ventas importante, considerando la situación por la que atraviesa el mercado interno.
Desde entonces la empresa vino recibiendo incontables muestras de solidaridad, dado que "Fito" Hartman no solo dirige una empresa familiar que fue creciendo por su propia iniciativa, sino que es un activo partícipe de la gremial empresaria. Como tal fue presidente de la Asociación Parque Industrial; también encabezó la Comisión de Industrias del CCIRR y representó a las industrias rafaelinas en la conducción de la Federación de Industrias de Santa Fe.
Sin embargo, hasta ahora la que no apareció es la mano del Estado. Si bien se concretaron muchas gestiones ante el Ministerio de la Producción e incluso el propio gobernador Miguel Lifschitz está al tanto de lo acontecido con esta empresa rafaelina, por el momento no pudo conseguirse ninguna ayuda.
¿Puede existir una ayuda estatal para una empresa privada que sufrió un siniestro de las características del que tuvo Sueño Dorado? Sí, porque hay antecedentes. Concretamente uno de los primeros actos de la gestión del gobernador Miguel Lifschitz, en enero de 2016, fue aportar 6 millones de pesos a la Aceitera Martínez, un establecimiento fabril ubicado en San Jerónimo Sud, cerca de Rosario. La respuesta en aquella ocasión llegó a dos meses de registrado el incendio, incluso pese a los feriados de las fiestas y el inicio de las vacaciones de enero, que normalmente trastocan todo el funcionamiento administrativo del Estado.
¿Existen mecanismos como para que en el caso de Sueño Dorado se haga efectiva la ayuda de este tipo sin vulnerar las normativas vigentes? En el caso de la aceitera Martínez, el dinero se había entregado a través de un Fondo de Contingencia que administra la Agencia de Desarrollo Región Rosario (ADERR). Ese Fondo se conformó con un aporte no reintegrable del Gobierno de Santa Fe a la ADDER, que a su vez le transfirió el monto en forma de "crédito blando" a la firma, con un año de gracia. Una vez devuelto el fondo, se destinaría a la asistencia de emprendimientos que atraviesen situaciones de emergencia en el futuro. En Rafaela se hizo algo similar con la constitución de un Fondo de Contingencia, también por seis millones de pesos, con el cual se asistió a las empresas damnificadas por el tornado del 8 de febrero de 2016. La canalización de los recursos se hizo a través de la Asociación Civil para el Desarrollo y la Innovación Competitiva Agencia Rafaela (ACDICAR).
A dos meses y medio de ocurrido el siniestro en Sueño Dorado, la empresa no recibió ningún tipo de ayuda ni tampoco recibió un diferimiento de obligaciones impositivas, a la manera de lo que ocurre con las empresas del agro que sufren un fenómeno natural y son declaradas en emergencia. Se espera que la semana que viene, cuando la ministra de la Producción, Alicia Ciciliani, vuelva a Rafaela para realizar algunas actividades, exista alguna chance de que se pueda obtener alguna ayuda para la empresa local.

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