El ARA San Juan está hundido en aguas internacionales que la Argentina no controla

Nacionales 23 de noviembre de 2018 Por
El Gobierno teme que equipos de filmación intenten acercarse en algún momento al submarino. Desde la Armada Argentina aseguran que cualquier operación en las proximidades de la nave violaría el derecho internacional.
submarino

Si bien hasta el momento no se dieron a conocer públicamente las coordenadas exactas donde se encuentra el ARA San Juan, se reveló que la embarcación se encuentra superando largamente la ZEE (Zona Económica Exclusiva), la que si bien no otorga soberanía plena, sí le resguarda al país derechos exclusivos sobre los recursos pesqueros y minerales ya sea que se encuentren en las aguas o bien en el lecho o subsuelo marinos.

Esto generó preocupación en el Gobierno alertado sobre la posibilidad de que personas ajenas a las autoridades nacionales intenten dar con el ARA San Juan. 

No obstante, cabe destacar que el derecho marítimo internacional otorga a los buques militares el estatus de extraterritorialidad, esto significa que detentan una condición similar a la de una embajada. Es decir, son territorio nacional y aun en puerto extranjero, la juridiscción nacional a bordo es plena.

Esto quiere decir que aunque la nave estuviera hundida en mar libre, su condición de buque militar lo resguarda de cualquier intento de profanación o eventual acción de alguna expedición lanzada a la captura de imágenes o – lo que sería peor- a ingresar a la nave aunque más no sea con medios remotos de filmación.

Frente a este panorama, la pregunta que inquietó a las autoridades fue la siguiente: aceptando que nadie lo pueda tocar, ¿cómo evitar que se aproximen con equipos de filmación sin tocarlo?

Desde la Armada Argentina aseguran que cualquier operación en las proximidades del submarino violaría el derecho internacional. “Existen sobrados ejemplos en el mundo de buques militares siniestrados y que son declarados cementerio militar, con lo cual queda vedado cualquier intento de profanación”, indicó una alta fuente.

Mientras que desde la comisión bicameral que analiza la tragedia se intentó sin consenso final exhortar a la jueza Marta Yáñez para que dicte medidas para preservar la prueba, un buque ubicado a 500 kilómetros de la costa y a casi 1000 metros de profundidad no podría razonablemente ser custodiado las 24 horas del día.

“Tenemos una razonable preocupación acerca de la presencia en algún momento de equipos de filmación que pudieran tener intenciones de efectuar algún documental o largometraje sobre la trágica historia, pero lo evitaremos con todas nuestras posibilidades“, indicaron los oficiales consultados.

Mientras tanto, la justicia federal intentará obtener información fehaciente acerca de cuáles son las posibilidades concretas de traer a la superficie al ARA San Juan, si bien está debidamente acreditado que la implosión que se produjo entre los 700 y los 800 metros de profundidad ocasionó una entrada de agua a una velocidad no menor a la del sonido (se estiman unos 1.200 kilómetros por hora) a una presión de no menos de 70 veces la atmosférica. “En estas condiciones no hay existencia de cuerpos ni de muchas otras cosas a bordo del San Juan”, indicaron los submarinistas consultados al respecto.

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